25 julio 2011

Hambre de mamá

Sara siempre tiene hambre de mamá. Sin importar si paso todo el día con ella o me ausento por unas horas o unos minutos, ella siempre quiere estar conmigo. Es un hambre permanente que nunca se sacia. Si bien es cierto, que juega sola hasta por 20 minutos y que al son de "recocha" se interesa en casi cualquiera, el hambre de mamá se le sale por los poros y, en mitad de esos periodos de tiempo, necesita acercarse, abrazarme, olerme, recargarse de mí. Tengo que reconocer que hay días en que tanta "hambre de mamá" me sobrepasa y tengo fugaces deseos de que le dé "hambre de papá" por un tiempo. Sin embargo, tengo que reconocer que no lo soportaría. Tengo que confesar que yo también sufro de una insaciable "hambre de hija". 

Mi "hambre", aunque menos evidente, es igual de voraz que el "hambre de mamá" que padece Sara. Yo también necesito tenerla cerca; verla, besarla, observarla, disfrutarla. No un rato, sino siempre, todo el día y toda la noche, que se duerma en mi regazo después de una tetada, que me converse en su jeringonza indescifrable, verla aplaudir con emoción, detallar como agitar las manos de felicidad, examinar su rostro mientras duerme.

Estamos en medio de una especie de adicción benévola y mutua. Somos la prioridad la una de la otra.  "Disfrutarnos", "vivirnos" todo el tiempo posible es nuestro único y perfecto interés. Llevamos pegadas, literalmente la una a la otra, casi 21 meses, ¿cómo puede ser de otra forma? Por ahora, no me imagino mi vida sin pasar casi las 24 horas del día, todos los días, al lado de ella. No puedo pensar en despertarme sin sentirla respirado a mi lado. Pasar tardes enteras sin ver su sonrisa, sin tocar su pelo, sin perseguirla para que no abra todos los cajones a su paso... y es evidente que ella tampoco se le cruza nada parecido por la mente. Soy consciente que ese día llegará, y, sinceramente no me preocupa demasiado que eso pase, siempre y cuando sea en su momento, sin separaciones abruptas, respetando sus tiempos y sus necesidades. Mientras, vivimos y disfrutamos esta "hambre" mutua, como si fuera el primer día, solo pensando en el hoy, sin imaginarnos que pasará mañana.

Corriendo a los brazos de mamá.

12 comentarios:

  1. y el resto no importa, a disfrutar de este hermoso presente y COMANSE a besos y mimos.

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  2. ñam ñam!!! A comerse a esa belleza!!! No hace falta que te diga que me pasa lo mismo... ya es redundancia repetirtelo! Te entiendo tanto! A disfrutar a full! Podes creer que paso un año desde el dia en que la viste nacer??? yo todavia no lo creoo!

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  3. Me lees el pensamiento, porque justo eso siento con Gabriel, aunque yo no paso todo el día con él, por el trabajo, pero en cuanto llego a la casa, se pega a mí y no me deja ir a ningún lado. Como dices hay momentos en que quisiera que no tuviera tanta hambre de mamá, pero casi todo el tiempo me parece lo más maravilloso del mundo. Especialmente porque ese vínculo entre nosotros no se haya visto afectado por mi trabajo, pensé incluso que ya no iba a querer teta cuando empezara con el biberón, pero no, fue de maravilla, si yo no estaba tomaba su biberón sin problemas, pero apenas llegaba yo, que ni le acercaran el biberón :D aaaah, qué recuerdos tan bellos.

    Lo único malo es que el tiempo pase tan rápido con los buenos momentos. Seguro que el día que ya no tengan hambre de mamá nos dará una nostalgia terrible... pero mientras tanto a disfrutar!!

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  4. Pero qué rica está, para comérsela!
    Disfrutad de vuestra hambre, porque es lo que ahora toca.
    Yo tampoco me imagino separada de mi niña, no quiero pensar cuando dentro de unos meses tenga que empezar a trabajar.

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  5. Un enamoramiento total!!! como debe ser! disfruta esta etapa que es por mucho, la mas hermosa de todas!!! Me haces llorar con tus palabras!!! Que emoción!

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  6. Que delicia que disfrutes todos estos momentos!! esta hambre nunca pasará .... lo que pasa es que disminuye y con el crecimiento y la maduración de los seres humanos, varía en la manera de expresar esa hambre de madre a hija y de hija a madre ... como siempre, amo leerte, sugiero que escribas un libro con todos tus blogs, son verdaderamente deliciosos de leer .... te veo soon!! te quiero mucho!!!!

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  7. Que rico leerte, y si a mi me pasa lo mismo, ya estamos mas veces separados, igual disfrutamos esos momentos con otros, cortos los momentos, pero enriquecedores ahora... Nos extra;amos igual, y cuando nos encontramos nos llenamos de besos, y lo mas importante es que sabemos que estamos "ahi" el uno para el otro... simplemente ahi. Sabernos cerca, sabernos presentes, nos enriquece y hará mas agradables y enriquecedoras nuestras separaciones, por que sabremos que con seguridad nos volveremos a encontrar.

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  8. Mamá Blue, si nos comemos a besos y abrazos todo el día, todos los días como tu dices!!! Gracias por ser una de mis fieles lectoras. Ayo!! Me autorizas para poder leer bien las entradas de tu blog?

    Bren, yo sé que tu eres la que más me comprendes y si, yo aún no creo que ya pasó un año desde que nació mi princesa. Increíble!!!

    Bere, que bueno que estemos tan conectadas. Me alegra dar en el clavo con lo que las mamás como yo sienten y necesitan. No me imagino el día que Sara ya no tenga hambre de mamá. A mi, en realidad, nunca se me ha pasado el hambre por mi mamá (la bue de Sara) aunque hubo una época que se disminuyo un poco. Sin embargo, hoy quisiera más que nunca tenerla siempre pegadita aquí, a mi lado. Creo que ese tipo de "hambre" nunca se quita!!

    Carol, muchas gracias!! Está divina cierto? este domingo cumple su 1er año!! Estoy súper emocionada! Yo tampoco quiero pensar cuando el tiempo de volver al trabajo llegue.. para qué torturarnos ahora con esos pensamiento..

    Or2, FULL LOVE!!! cómo dirian mis primos barranquilleros!!! Me haces llorar tu de solo leer que te hice llorar!! Espero que pronto llegue tu nuevo bebé para que puedas re-vivir todas estas cosas! te queremos!!

    Ana Ma, no te imaginas como me alegraste ayer con tus mensajes y con este comentario. Gracias por leerme. Para mi es un honor que una mujer que no es mamá me lea y le guste lo que escribo. Estoy de acuerdo contigo: esta hambre mutua de madre e hija nunca pasa. Yo lo veo siempre contigo y tu mamá. Más enamoramiento mutuo, imposible! Quiero que sepas que no he echado tu sugerencia en saco roto. Un besote y nos vemos en el cumple de Sara!

    Cami (abrazarte), me encantan tus palabras. Creo que la confianza que construimos llenando de amor a nuestros hijos, hace que pase eso que dices, la absoluta certeza que las separaciones son temporales y que siempre nos volveremos a encontrar. Gracias miles por todo!!

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  9. El hambre de amor es insaciable... Yo tampoco me canso de tener a mi pequico a todas horas conmigo. :)

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  10. @Mousikh, tu lo has dicho: el hambre de amor es insaciable!!!

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  11. Qué linda expresión del amor que sientes por Sara. Lo que uno siente por los hijos es tan grande que uno no se explica de dónde podemos sacar tanto amor, y es que ellos nos inspiran. Yo también estoy enamorada de mis hijos, cada uno diferente, pero ambos maravillosos. Mi esposo dice que mi hijo menor me tiene harto "camote" (como decimos acá para lo que tú llamas como "hambre") y el sentimiento es mutuo. Disfruta al máximo de la hermosa Sara. Un beso enorme para las dos desde Lima.

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  12. Oli, que lindas palabras!!! Si, es cierto, el amor que uno siente por los hijos es una cosa indescriptible y maravillosa!! Besos a Ignacio!!

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