31 octubre 2011

15 meses

Si, eso es lo que cumplimos hoy, 15 meses: mi pequeña, de haber llegado a nuestras vidas, y nosotros, de ser unos felices y orgullosos papás. 

Recuerdo que el año pasado para esta fecha, cumplíamos tan solo 3 mesesitos. Yo, aún sumida en las confusiones del puerperio, pasaba mis días pegadita a ella. No me atrevía a desampararla casi para nada. Estaba embriagada de amor pero también ahogada de miedo. Ella ya había crecido un montón. No era más la recién nacida dormilona y tragona. Comenzaba a interactuar con nosotros, mostrando sus habilidades y su personalidad. Y ya, en menos de nada, Sara ha crecido y tiene 15 meses. Como pasa el tiempo!!!

Ahora, corre y juega por toda la casa. 

Dice mamá, papá, teta, mapa, mochia (mochila), pamama (paloma) y tía. Además claro, de milquientas palabras más, en una media lengua extraña que no comprendemos. 

Sonrié casi todo el tiempo. 

Le encanta dar besos y abrazos no solicitados. 

Es tremendamente sociable, con los niños y con los adultos. Es más, estoy segura que cuando entre al colegio va a ser la "comandante", como dice su papá. 

Aún toma teta, y no sólo la pide cuando tiene hambre, sino cuando quiere olerme, cuando necesita sentir mi calor y mi cercanía. 

No le gusta mucho el dulce, a menos que sea helado (igual que a mi). Prefiere la comida de sal, como las galletas y el queso. 

Ama con locura a sus muñecas y las reconoce a cada una por su nombre: Sofí, Paty, Mona y Mini. 

Por fin tiene pelo y es de color caramelo, muy, muy liso. Pero detesta que la peinen y le pongan lazos en la cabeza (igualita a su abuela). 

Pesa 11 kilos y mide 87 cms. 

Es increíblemente observadora. 

Le encanta la ducha (después de que la detestaba) y cuando la baño, detalla el agua con calma, intenta atraparla y sonríe con asombro, como si se tratará de magia. 

No se puede estar quieta ni por un segundo (igual que su papá). La tortura cualquier artefacto inventado para detenerla (silla de comer, silla del carro, etc). Prefiere la libertad de hacer, de sentir, de pedir lo que quiere, de jugar sola o acompañada, de bailar y cantar, de perseguir palomas y aviones a través de la ventana, de disfrutar del parque cuando hace sol. 

Carga por toda la casa los libros y cuentos que tiene; se sienta y hace como que pasa las hojas y lee. 

El cd de rondas que le regalaron es un éxito total. A su manera lo pide y puede escuchar las 35 canciones que tiene sin parar, aplaudiendo, dando vueltas y bailando. 

Habla dormida (como su tía) y entre sueños nos llama: mamá, papá. 

Sabe donde está su cabeza y, si se lo pides, te saca la lengua. 

Nunca se rinde. Muy pocas veces se resigna. 

Trata de imitarme cuando me peino o me pongo el gorro de baño. Y se pone mis zapatos, chancleteando sin cansancio por todos los corredores. 

Muchas veces me acompaña en la mesa a desayunar y a comer. Ya sabe que con esa cosa llamada "cuchara" se puede llevar la comida a la boca y le encanta intentar hacerlo ella sola. 

Está creciendo y aprendiendo a toda velocidad, disfrutando de su mundo, riendo y explorando sin parar. Siendo, simple y sencillamente, una bebé feliz.

El tiempo pasa y no sólo Sara ha crecido. Nosotros también lo hemos hecho. Somos distintos en muchos aspectos. Hacemos cosas que, en otras épocas, ni imaginaríamos. Salimos menos pero disfrutamos más. Hemos aprendido a reírnos de todo lo que pasa y pulimos, todos los días, nuestra capacidad de adaptarnos a las circunstancias. Nos queda un hermoso y largo camino aún por recorrer. No tenemos afán. Solo deseamos poder vivirlo, en 1era persona, de cuerpo y mente presente, con amor y respeto, y también con mucha paciencia. Poniendo siempre 1ero a Sara. Poniendo en 1er lugar a nuestra familia.
De 3 meses disfrazada de pantera rosa

Hoy disfrazada de Flor

28 octubre 2011

Nice Blog

Bren de Amo ser MamáMamá Nortina de Mamá de una Monita y Elva de Cuando Olía a Vainilla me han otorgado este premio muy nice. Muchas gracias a las dos!! Me encanta recibir premios!! Por eso, por medio de este post lo recojo contestando 2 preguntitas muy sencillas:

Tres canciones favoritas
Realmente difícil de contestar. Amo la música y no puedo vivir sin ella. De hecho, podría decir, que cada etapa de mi vida tiene su propia banda sonora y puedo recordar momentos y situaciones exactas de hace mucho tiempo con solo oír un instante de la canción que tenía pegada en esos días de mi vida (supongo que a muchos les pasará igual). Así que mis 3 canciones preferidas ( de hoy en día son):
  • Cookie Jar - Alice Saffer - Sing to me / A Lullaby Album
  • Someone like you - Adele-21

  • Over the rainbow-Melody Gardot - My one and only thrill

  • La ñapa: Antología - Shakira - Pies Descalzos

  • Un sueño ....


    • Por cumplir (según Bren): Aprender a hablar italiano y poder vivir un año sabático en la Toscana con toda mi familia.

    • Que haya soñado (valga la redundancia) y que recuerde (según Elva y Mamá Nortina): hace poco soñé que caminaba por la calle, cerca a mi casa y que presentía que me iban a robar, y me metía en una librería donde muy amablemente me dejaban estar mientras pasaba el supuesto peligro. Luego salía y toda  la gente en la calle me parecía muy sospechosa. Me miraban extraño. De repente vi mi reflejo en la vitrina de un almacén y esa yo, no era yo. Era una mujer muy rubia, de ojos azul celeste y cabello largo y muy negro, de unos 50 años. Esa mujer se parecía mucho a la imagen que siempre me han descrito de mi abuela materna, que murió hace mucho y que nunca conocí.

    Y para terminar le pasó el premio a los siguientes blog amigos:
    Disfruten su premio!!!

26 octubre 2011

Un día como hoy

Un día como hoy, hace un año, debía volver a trabajar. Mi hija tenía exactamente 2 meses y 26 días y, según las leyes, mi tiempo con ella debía reducirse a 2 horas en la mañana y, tal vez, 2 horas más al finalizar la tarde, durante 5 días a la semana. Debía conformarme con eso y con los fines de semana. 

Sara de 21/2 meses
Necesitaba buscar alguien que se quedará con ella. Necesitaba que alguien me reemplazará durante 8 o, quizás, 10 horas al día. Alguien que la bañara cada mañana, que escogiera su ropa, que cambiará sus pañales, que descongelara mi leche y se la diera con un tetero, que consolará su llanto, que la quisiera tanto como yo. Alguien que fuera su mamá, mientras yo dedicaba mis energías a hacer un montón de actividades que no me interesaban para nada. Mientras yo gastaba mis energías lidiando con clientes y campañas web, otra persona diferente a mi, se quedaría con sus primeras sonrisas y balbuceos, con sus siestas, sus suspiros, con sus 1eros intentos de gatear, con sus miradas profundas, con sus gestos, con sus intentos de decir una palabra, con cada uno de los detalles de esa bebé que cada día crecía y se hacía más grande, siendo siempre otra, distinta a la de ayer. 

Yo debía perderme de ver y vivir a mi hija. Debía haber enfundado mis pechos llenos de leche en mi ropa de antes, y haber salido, sin mirar atrás, sin pensar que allá, en casa, se quedaba un ser que me necesitaba cada segundo de los 86.400 segundos que tiene el día. Yo debía haberme tragado sin ningún reparo mis sentimientos, conteniendo mi deseo materno, ocultando las ganas profundas e inexplicables de contenerla,  renunciando a disfrutar plenamente del amor que se me salía por los poros, de la necesidad de estar pegadita a ella, todo el tiempo, día y noche. Ella debía, sin entender siquiera porque, haberse conformado con el olor de la cuna y los sonidos del móvil. Debía consolarse, la mayoría del tiempo, en el regazo de otra persona. Debía acostumbrase a tomar leche de mamá, pero en tetero. Debía privarse, sin mayor remedio, de la mirada permanente de su madre, del calor irrestricto de sus pechos, de la mayoría de su tiempo, de vivir y recibir mucho, mucho de su amor.

Un día como hoy, hace más o menos un año, decidí hacer lo que mi ser profundo, mi corazón de madre y mujer necesitaba hacer. Decidí poner en pausa mi vida laboral y ser sólo mamá por un tiempo. Decidí darle prioridad a mi bebé, a mi y a mi familia. Decidí estar siempre, viviendo al máximo cada segundo de esta etapa que, sin duda, es un privilegio que muy pocos quieren o pueden disfrutar. 

24 octubre 2011

Actividades en casa

Caótica y aguada. Así esta Bogotá por estos días (aunque, en honor a la verdad, hay que decir que lo de "caótica" no es nada nuevo). La lluvia no para y la ciudad colapsa. Y eso, para mi, como mamá de una pequeña terremoto de 15 meses significa estar todo el día encerrada en casa, después de estar acostumbradas a pasar, por lo menos, 1 hora diaria en el parque, corriendo, jugando, disfrutando del sol, del pasto, de los otros niños, del columpio, en fin, de lo relajante y necesario que es tomarse un respiro fuera de casa y disfrutar del aire libre. Por ahora (y por mucho tiempo más según el IDEAM)  estos planes serán completamente imposibles, así que habrá que buscar la manera de suplir en casa esta bocanada de aire fresco con otras actividades que nos permitan hacer de los días de Sara, algo más enriquecedor y entretenido. Tal vez es la oportunidad de organizar las rutinas de juego de Sara un poco más, aunque reconozco no ser muy amante de las rutinas estrictas. O más bien, si me gustan las rutinas, lo que pasa es que desde que soy mamá se me dificulta muchísimo seguirlas. En fin... la verdad me parece bastante triste presidir del parque, pero nada se puede hacer, así que me daré a la tarea comenzar a estructurar de manera más ordenada y metódica una rutina de actividades que nos permitan jugar y aprender sin salir de casa.

Revisando un poco en internet me he dado cuenta que en realidad hay mucho que hacer. Es importante tener en cuenta que los niños de la edad de Sara prestan atención por muy poco tiempo y se aburren mucho más pronto que los niños mayores. Además, la mayoría de las veces prefieren hacer actividades solos, ya que la capacidad de jugar con otros niños no la desarrollan completamente sino hasta los dos años. Teniendo en cuenta estos detalles, se me ocurren muchas cosas pero no se bien por donde comenzar. Tal vez una buena idea sea armar rutinas de 20 minutos máximo (¿será mucho?) de una actividad, con descansos de 5 o 10 minutos, para comenzar la siguiente. Jugar con los cubos de formas es una buena opción. También podemos incluir los bits de inteligencia que les mencioné anteriormente. Y sacarle más partido a la mesa de juegos que le regalaron en su cumpleaños. Rompecabezas (no se si estos sea buena idea), caticuentos, música y baile. La lectura de algún cuento tendrá su espacio también. 

Una tarde cualquiera podría ser algo así: música (20 min), tips de inteligencia (5 minutos), Lectura (10 minutos), dibujo con crayones ( 20 minutos), vídeos con caticuentos (20 minutos). Otro, tal vez: Mesa de juegos (10 minutos), baile (20 minutos), rompecabezas (10 minutos), pelota (20 minutos), tv (20 minutos).

¿Qué les parece?, ¿será realista pensar en algo tan estructurado con una niña tan pequeña?, ¿qué hacen para distraer y jugar con sus hijos en casa?, ¿cómo son sus rutinas? Me encararía contar con sus opiniones y consejos al respecto.

22 octubre 2011

Lo que SI se necesita y lo que, definitivamente, NO

Recuerdo que, cuando estaba embarazada, saber el sexo de mi bebé me llenaba de ilusión. No sólo porque el hecho en sí era simplemente emocionante, sino también porque al conocer este "pequeño" detalle podría dar rienda suelta a mi deseos de comenzar a comprar ropa, juguetes, accesorios y todos esos demás artilugios que te vende la industria de la maternidad y que solo, cuando tienes a tu bebé en brazos, comprendes, son totalmente innecesarios. Así, una vez supe que era niña, más o menos a los 3 meses y medio, hice una lista, donde, haciendo honor a mi rigurosidad y orden, todo lo supuestamente necesario, estaba ordenado por meses y por prioridad. Andaba con esa lista para arriba y para abajo. De hecho, me aterraba el hecho de que llegará el día del parto y yo no tuviera todas mis cosas listas. Que preocupaciones las de esos días!! Nunca me imagine, que la gran mayoría de todas estas cosas nunca serían siquiera usadas. 
Una vez nació Sara, casi que de inmediato comencé a darme cuenta qué, de todo eso que tenía, era realmente lo que necesita e iba a usar. Hoy en día estoy segura que de todo lo que tenía mi lista, solo era indispensable un 20% o 25% de ella. Y ahora, cuando veo a las  embarazadas, con su enorme panza, recorriendo los almacenes, comprando las mismas cosas inútiles que yo, me provoca salir corriendo a decirles que no malgasten su dinero en esto o aquello. Obviamente, no soy tan osada como para hacerlo. Sin embargo, me parece importante aprovechar para compartir ahora, que ya pague la primiparada, mi lista de lo que SI se necesita y de lo que, definitivamente NO es para nada necesario tener, cuando te vas a convertir en madre.

Definitivamente NO necesitas...
  • Cuna y moisés: Sara durmió en su moises pegado a mi cama hasta los 4 meses, aunque muchas veces terminaba durmiendo en nuestra cama. La cuna solo la utiliza para algunas siestas, por que otras las duerme también en la cama. A los 4 meses y medio descubrí el colecho. Nos fuimos de vacaciones a la casa de mis papás donde no había ni moisés ni cuna, y ella comenzó a dormir con nosotros. A partir de entonces, se acabaron las despertadas cada tres horas y la levantada para darle seno. La mayoría de la veces ni siquiera puedo decir si se levantó o no. Por fortuna, el moisés era prestado y, menos mal, la cuna no costó tanto. Lo cierto, es que un bebé necesita de la cercanía de su mamá, y en definitiva, dormir en la misma cama, además de facilitar el descanso de toda la familia, ayuda a establecer el vínculo mamá-bebé.
  • Intercomunicadores: si mamá y bebé duermen en la misma cama para que intercomunicadores? Más que obvio que es innecesario. Los míos están nuevos, guardados en su caja. Intente usarlos para las siestas de Sara, pero realmente ni siquiera para estos casos eran necesarios. 
  • Móvil: lo utilice una que otra vez pero realmente Sara no se entretenía sola en la cuna, ni con móvil ni sin el. Y es lógico, los bebés quieren a su mamá, no a un juguete.
  • Mecedora: si ya la tienes una en casa, perfecto, pero no es algo que sea indispensable adquirir. La mía me la prestaron y la utilice mucho los 1eros días pero después muy pocas veces. De hecho se había convertido en en el perchero del cuarto. Para darle mejor uso se la presté a una prima que acaba de ser mamá para que la usará si quería y no hiciera ese gasto.
  • Zapaticos: por fortuna no gaste ni un peso en ellos, pero si recibí muchos de herencia y de regalo. La verdad es que hasta que Sara caminó (1o meses), los zapaticos eran más un estorbo que una necesidad. Son preciosos pero unos, son imposibles de poner a un bebé y, otros, se les caen a cada rato. Mi recomendación: zapatos solo hasta que camine.
  • Teteros: como la mayoría sabe soy pro lactancia materna, por lo tanto, si vamos a lactar los teteros no son necesarios. Sin embargo, si piensas salir muchas horas o volver al trabajo pronto, es importante que tengas algunos para que tu bebé se acostumbre a recibir de tu leche o leche de formula, cuando tu no estés. Tengo que reconocer que al principio me preocupaba un poco que mi hija no recibiera tetero (con mi leche, por supuesto). Me estresaba que yo tuviera que salir y la persona que se quedará con ella no pudiera consolarla y darle de comer. Además, al principió cuando salíamos me daba pena darle seno delante de la gente, por eso siempre llevaba conmigo un tetero con leche materna por si acaso. La verdad es que eso no era más que mañas mías. Al final, no solo perdí la pena, sino que me di cuenta que era demasiado trabajo y que lo único que ella necesitaba era la leche de su mamá en el empaque original.
  • Sillan mecedoras o bouncers: otro artilugio innecesario para separar a la mamá del bebé. A Sara le regalaron una y la usamos recién nacida para que recibiera el sol. Tengo que decir que luego sólo me fue útil para amarrarla allí cuando estábamos solas y yo necesitaba bañarme. De resto, no pasa nada si no lo tienes.
  • Colchón anti-reflujo: si el bebé duerme en la cama de mamá, para que el colchón anti-reflujo? Además, después me entere leyendo el libro de Carlos Gonzalez "Mi niño no me come" que todos los bebés tienen un grado leve de reflujo, por la inmadurez de su aparato digestivo. Así, que si tu bebé no sufre de un reflujo grave y serio, realmente no es necesario.
  • Juguetes y muñecos: no los compres espera a que te los regalen. Yo no le he comprado nunca nada de esto a Sara y ya no tengo donde más meterlos.
SI necesitas:

  • Fular: es la manera ideal de estar todo el día con tu bebé pegadito y, además, poder hacer todo lo demás que necesites, desde el mercado en el súper hasta leer, ver tv o trabajar en el computador. Lo mejor del fular es que facilita y propicia el fortalecimiento del vínculo mamá-bebé, integrando al pequeñito desde el principio a la dinámica de vida de la madre y la familia. Super recomendado.
  • Extractor de leche: yo sé que soy un caso excepcional de mamá súper productora de leche y, tal vez, debido a mi realidad, el extractor de leche se convirtió en mi mejor aliado. Sara tomaba mucho pero no lo suficiente para vaciar mis senos, entonces se me ponían pesados y comenzaban a doler demasiado. Me aterraba padecer de una mastitis. Entonces, me extraía toda la leche que Sara no se tomaba y la almacenaba en la nevera. Es muy útil si deseas mantener una reserva de leche para tu bebé cuando vuelvas a trabajar o para aliviar los senos cuando están muy cargados y/o pesados. Manualmente también se puede realizar la extracción pero no cambiaría nunca la extracción manual por la rapidez y comodidad del extractor.
  • Bañera de mesa: esta fue una de la herencia a la que le sacamos el jugo hasta hace muy poco. Aunque ocupa más espacio que la bañera tradicional, es muy segura y cómoda para la persona que baña al bebé porque no tiene que agacharse. Trae su sillita de tela para recostar al bebé cuando es recién nacido y además sirve de cambiador de pañales si lo necesitas. Muy recomendada.
  • Pañales, pañitos y crema para la cola: creo que este es el mejor regalo que unos futuros padres pueden recibir; sin importar el estilo o marca de los pañales (de tela o los desechables), pañitos y cremita. Yo recibí muchos de los 3 y creo que solo tuvimos que volver a comprar cuando Sara cumplió 6 meses. 
  • Ropa: creo que esta es una buena oportunidad para reutilizar y heredar ropa de otros bebés de la familia o de amigos cercanos. Sara recibío muchas cosas prácticamente nuevas que utilizó y que aún utiliza. Yo exageré un poco comprando ropa y, además, recibimos muchos regalos. Por lo tanto, el closet de mi hija antes de nacer parecía un almacén. En realidad, hubo muchas cosas que apenas utilizó y enseguida se le quedaron. No digo que no haya que comprar ropa, pero ahora creo que solo es necesario lo indispensable, que realmente no es mucho. Mi recomendación, más que suficiente por talla: 4 bodys manga larga o manga corta, 2 0 3 mamelucos, 2 o 3 pijamas, una pinta para salir y ya. El resto seguro se lo regalaran.
Sólo quisiera agregar que lo que si va a necesitar tu bebé, no lo puedes compra en ningún almacén, y es tu tiempo, tu mirada, tu calor, tu presencia, tu leche, tu amor. Eso y nada más es lo que cualquier mamá y bebé realmente necesitan.

18 octubre 2011

En otro idioma

Así es como me siento últimamente: hablando en otro idioma, como si fuera de otro planeta. No se porque razones la vida siempre me lleva por el camino de la diferencia; de lo fuera de lo común, de lo que se sale del statu quo, de lo establecido como "normal", de lo que la mayoría entiende y hace. Tengo que confesar que ser la "diferente" no se me da tan fácil. Desde que era muy joven creo con convicción en lo que predico y trato de ser lo más consecuente posible con mis decisiones y actuaciones, pero muchas veces se me hace un camino solitario y difícil de recorrer. 

Con mi maternidad, las cosas no podrían ser diferentes. Todo lo que digo y hago parece, a los ojos de los demás, bastante traído de los cabellos: que si la lactancia prolongada, que si no considero el castigo físico como una opción necesaria, que si la libertad que le brindo no es más que mala crianza y nada de límites, que si mis teorías no son demasiado hippies e inocentes... en fin... lo cierto es que argumentar y argumentar cada cosa se me hace, hoy por hoy, demasiado cansado. Más aún, cuando en mi día a día no cuento con nadie que siquiera piense de manera parecida a mi. Soy una sola voz, sin eco en ninguna parte. Y es que, aún que sé que estoy haciendo lo correcto, cada vez que alguien me pone en tela de juicio, las dudas, de manera irremediable, comienzan a agobiarme. Sin embargo, aunque casi siempre, logro disiparlas rápidamente para volver a sentirme igual de decidida y tranquila, todo el tema es agotador. No puedo evitar pensar, que las cosas deberían ser distintas. Que el mundo está al revés y que, en definitiva, nos queda mucho por hacer para que criar a nuestros hijos de manera natural, respetando sus tiempos y deseos, sea lo común y habitual.

Por ahora, yo contribuiré siguiendo en lo mío y soñando con que muy pronto, con relación a la crianza de los niños, todos hablemos el mismo idioma, el idioma del amor, el respeto, el instinto y el corazón. Un idioma que muchos han olvidado y que otros tantos estamos aprendiendo a hablar desde que somos madres.

10 octubre 2011

El Billegas de Sara: Una obra de arte para ahorrar!!

La semana pasada invitamos a almorzar a casa a una amiga muy querida y ella, como siempre, nos trajo un obsequio hermoso para Sara: una alcancía de billetes. La idea de poder ahorrar con billetes me parece muy novedosa, pero lo mejor del regalo es el diseño, único y exclusivo, inspirado en nuestra princesa. Los detalles de los ojos, las pestañas y el pelo me tienen absolutamente fascinada. Ni que decir de los dos dientecitos que salen de la ranura de la cajita. El tutú morado con encaje es una ternura y, ¿qué tal el pañal que se asoma por debajo con una nodriza gigante? No, no, no, no... que encanto!!! 

La cajita para ahorrar es una original obra de arte, que se convierte en la herramienta perfecta para convertir nuestras ganas de ahorrar, en todo un proyecto. Por eso, pronto mi esposo y yo definiremos el motivo de este ahorro pro Sara, y comenzaremos a llenarla de muchos billeticos (ojalá de $50.000, sin embargo se aceptan todo tipo de aportes jejejeje). Bueno y como una imagen vale más que mil palabras, les dejo las fotos de la hermosa alcancía de Sara, diseño original de "Billegas, Alcancias de Billetes". Los felicito muchachos, que buena y hermosa idea!!!

Sara versión alcancía
Los ojos y las pestañas son igualiticas!!!
Los pequeñines en la boca de la princesa!!
El tutú!!!
Como los pañales de antes.
El panal!!! que ternura, no?
Detalle del tutú!!!
Yo Mamá y Papá te vamos a ayudar a ahorrar para....
Los mechones de pelo
La etiqueta del empaque es la carita de mi princesa!!!


04 octubre 2011

La última herencia para Sara

Desde que en agosto Mama Contracorriente publicó un post donde explicaba los beneficios de los bits de inteligencia, me di a la tarea de conseguir el material para comenzar a utilizar este sencillo método de enseñanza de palabras con Sara. Les parecerá increíble, pero he recorrido todos los establecimiento de Bogotá especializados en educación infantil y estimulación, buscando las dichosas cartulinas en español, pero lamentablemente, me ha sido imposible conseguirlas. Por alguna extraña razón, en un país donde el idioma es el español, solo se consiguen tarjetas en inglés. Tiene esto algún sentido? En fin, después de agotar la búsqueda, decidí hacerlas yo misma, siguiendo la experiencia de Mama de una Monita. Comencé a búscar imágenes en internet y me encontré con un material fabulosos de tarjetas imprimibles en inglés y en español que Mamá Freelance publicó en su blog . Muy emocionada baje el material, para cotizar la impresión de las tarjetas y su correspondiente plastificación, para darme nuevamente contra las paredes: cada impresión me costaba $2.500 y cada plastificada $2.000 pesos más. Es decir, cada tarjeta me salía por $4.500. Y si multiplico por 43 tarjetas, el sencillo juego de estimulación me terminaba costando $193.500 (algo así como unos US$100), una barbaridad. La verdad quedé bastante desilusionada. Pero como el que busca encuentra y si perseveramos, las cosas, de una u otra manera, llegan.... ayer mi vecina ( que es un sol) tocó a la puerta para heredarnos este fabuloso librito que no es más que una batería de tarjetas, como las que tanto había buscado. El tema del libro: "El parque". Que hermosa y grata sorpresa!!! Tanto buscar las dichosas tarjetas y estaban al frente de mi casa. No se imaginan la felicidad. De una comenzamos a revisarlas con Sara y ella está encantada. Anda con el libro debajo del brazo para arriba y para abajo. Me tome el trabajo de revisar la editorial, y es Libsa, una española (como era de esperarse). Además de este de "El parque" hay 3 más: "La casa", "La escuela" y "La granja".  Me encantaría poder tenerlos todos, por eso, vamos a revisar como hacer para que me los traigan de allá. Les dejo unas fotos de nuestra última y esperada herencia, y prometo contarles como avanzamos con Sara en el aprendizaje de estas nuevas palabras.







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