31 julio 2012

Una maravillosa experiencia

Hoy, Sara y yo, cumplimos 2 años de lactancia materna. Su cumpleaños no solo es la conmemoración de su nacimiento a la vida y de mi nacimiento como madre. También es el comienzo de nuestra aventura, de nuestro vínculo a través de esta experiencia solo nuestra. 
Como ya muchos saben, todo se nos dio muy naturalmente. Y si ahora hago memoria, puedo identificar claramente todas las etapas por las cuales hemos pasado y como casi sin darnos cuenta, dar teta se integró a mi vida, a nuestras vidas, como un acto que nos llena de satisfacción y felicidad. 
La verdad es que nunca pensé que no iba a ser capaz, o que iba a tener poca leche, o que mi hija se iba a morir de hambre. Nunca me preocupo su peso. Nunca tuve horarios, ni tiempos. Nunca me sentí tan segura, tan mujer. Fueron meses enteros sumergidas en nuestro espacio íntimo, en nuestros propios ritmos, en nuestro universo único, inundado de oxitocina, con toda la energía concentrada en dar y amar.
Hoy esta maravillosa experiencia continua, con tiempos distintos, con ritmos renovados, con espacios y necesidades diferentes pero conectándonos tal vez más que el 1er día, de manera perfecta, de una manera que solo Sara y yo comprendemos, haciéndonos inmensamente felices. No me imagino nuestra relación sin la lactancia. No me imagino nuestra vida de madre e hija sin el placer infinito de estos momentos llenos de entrega y magia.

Tal vez por eso, quise aprovechar la celebración del Día Mundial de la Lactancia Materna para decirles a todas las madres reciente o a aquellas que están apunto de convertirse en madres, que no se pierdan la maravillosa experiencia de amamantar a sus bebés todo el tiempo que quieran, sin restricciones, a demanda, sin limites. 
Mi consejo para el éxito es simple: información, autoconfianza, apoyo y perseverancia.  Por eso las invito a que se documenten del tema, a que aprendan como funciona su cuerpo, cuales son las necesidades de su bebé. Lean todo lo que tengan que leer, llénense de argumentos, de conocimiento que las fortalezca, que construya su confianza. Solo así estarán seguras de que son capaces, de que la leche no se corta, de que todas podemos alimentar a nuestros bebés con nuestra leche de manera placentera y exitosa. Busquen apoyo en su pareja, en sus pares, hagan tribu. Luchen por su lactancia, es su derecho, es el derecho de sus hijos, y es el mejor regalo que pueden darse.


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29 julio 2012

Our Rainbow Party

En esta ocasión sobran las palabras, creo que las imágenes lo dicen todo. ;)



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23 julio 2012

Se aproxima la celebración


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17 julio 2012

Cuenta regresiva

                                                          Source: Uploaded by user via Arlene on Pinterest

Al igual que el año pasado, para esta época, comienzo a sentirme en cuenta regresiva. Mi mente se devuelve en el tiempo y me siento otra vez con el vientre grande, templado, lleno de vida. Recuerdo como eran mis días en aquella época: no podía pensar en nada más que en conocerla, los días se me hacían eternos, las noches eran incómodas, de poco dormir, mi mente iba a mil.

Hoy miro en retrospectiva y me parece increíble que hayan pasado casi dos años. Que esa pequeñita que peso 3.250 gramos sea una niña que parlotea por la casa, que tiene una personalidad arrolladora, que se hace querer, que se hace sentir, que encanta con su sonrisa y con ese pelo liso y dorado, que conserva su mirada intensa y sus ojos inmensos café claro. 

Nuestros días ahora son, inevitablemente, distintos. Y como es obvio, este tiempo nos ha marcado, y no nos han pasado en balde: Sara, es una metamorfosis constante, casi que podríamos decir que todos los días es otra, más viva, más clara, más niña, más ella. Yo, lo digo con toda sinceridad, no me reconozco; este tiempo de ser madre me ha transformado profundamente. Quizás sería más justo decir que me transforma y me reta cada día, que es una aventura difícil de predecir emocionalmente y que, a medida que avanza, se vuelve más ardua pero también más satisfactoria. Nuestra familia también es otra, con dinámicas y consideraciones distintas, con planes nuevos, con intereses diferentes, con metas y sueños renovados. 

Una vez más, la cuenta regresiva esta en marcha para los dos años. Y solo puedo decir que estamos felices. Felices de vivir la vida tan intensamente, con le corazón en la boca, con ganas. Felices de tener la oportunidad de ser padres, de aprender, de ser niños una vez más, de gestar un de a poco un nuevo mundo desde nuestro nucleo íntimo. Felices de ver crecer a Sara, de redescubrir el mundo de su mano. Felices, simplemente felices.

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12 julio 2012

12 días


La entrada de Sara al jardín se ha convertido en una montaña rusa de emociones diarias para ella, pero más para mi. Días como ayer me sorprende verla tan feliz y llena de ilusión por compartir con otros niños como ella. Días como hoy, no se quiere bañar, no me quiere dejar ir, me pide que me quede con ella en este nuevo espacio y, confieso, que yo también quisiera quedarme, no solo al desayuno, como hago generalmente, sino toda la mañana. Pero sé que no se trata de eso y me voy, a pesar de mis ganas inmensas de no hacerlo, recordando nuestro pasado reciente, con ganas de devolver el tiempo.

Así han pasado los días. 12 días. Unos perfectos, otros no tanto. Con historias divertidas, anécdotas, crecimiento y muchos aprendizajes para las dos. Sara aprende a compartir, a ser más organizada, conoce otros sabores, más palabras, amigos, "niñños" como ella los llama, conoce sus caras, se enfrenta a este nuevo mundo sola, sin sus papás, y lo hace muy bien. Y yo... yo a veces me veo hecha un desastre, sintiendo más de la cuenta, añorando el pasado, con un montón de cosas medio revueltas, recordando episodios que no sabía que existían en mi memoria, momentos lejanos de mi infancia, que me remueven algo por dentro que no logro identificar con claridad. Tratando de ver las cosas en perspectiva sin saber bien como, porque en estos momentos soy puro sentimiento.

Y una vez más Sara me regala una sonrisa, me rescata de mi misma y me dice con sus ojos inmensos, sin necesidad de palabras: "tranquila mamá, aquí estoy, aquí estamos, lo estás haciendo bien, te amo y soy muy feliz". Y el alma me vuelve al cuerpo. La tranquilidad regresa por un momento. Se que toda esta nueva etapa esta siendo más dura de lo que presupueste, más difícil de digerir, de vivir. Y sólo atino a preguntarme ¿por qué?...una y otra vez ¿por qué?....sin ver con claridad una respuesta certera. Habrá que darle tiempo al tiempo. ;)

PD: a la semana de haber entrado la niña más chiqui del jardín mordió a Sara en el cachete, al parecer un poco desesperada de que mi princesa la abrazara y besara varias beses seguidas. Por fortuna el mordisco no fue muy duro, y Sara, aunque lloro en el momento no se lo tomo muy a pecho. Eso si apenas llegue a casa me contó lo que le había paseo en su jeringonza, poniendo cara de circunstancia, pidiendo abrazos y señalándose el cachete (casi muero de ternura nada más de verla). Bueno, todo esto va a que el jardín me compartió un documento sobre las mordeduras que me pareció maravilloso y que me hizo comprender porque pasan entes tipo de cosa entre los niños y como deberían ser manejadas por sus cuidadores. Si te interesa el tema ver el documento aquí, te lo súper recomiendo.

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09 julio 2012

Como un balde de agua fría

Ya llevamos casi 2 semanas en el jardín. En general todo va sobre ruedas: Sara está feliz y nosotros también. Sin embargo, la semana pasada me pasó algo que no había presupuestado. Llegue temprano en la mañana a dejar a Sara y su profesora me puso quejas de su comportamiento del día anterior. Lo que me dijo no viene al caso, ya que realmente no me parece que sea nada grave ni fuera de lo normal, para una pequeña de 2 años. Yo sé (racionalmente) que mi hija no es perfecta y que hay que trabajar en algunas cosas con ella, como con cualquier niño. 

Lo que me tomó por sorpresa fue los sentimientos que experimenté mientras escuchaba a la profesora. Tengo que decirlo: aunque sé (racionalmente) que tiene razón, (emocionalmente) me sentí atacada y herida de una manera que jamás había sentido. Sin embargo, la escuche y me esforcé por oír con atención y objetividad (con la razón), sin ponerle mucho corazón a la cosa, tratando de ser racional (totalmente imposible), pero me costó, que trabajo tan inmenso me costó. 

Salí del jardín, con los sentimientos revueltos. No era tristeza, no. Era más bien como cuando alguien te dice una verdad conocida pero involuntariamente negada directo en la cara, y me quede con un sabor extraño toda la mañana, pensando por qué, por qué, por qué me afecta algo tan simple de esa manera. Y después de meditar todos estos días en el tema, a verdad no tengo clara la respuesta. 

Por ahora, solo puedo decir que las quejas de Sara me cayeron como un baldado de agua fría y que gracias a ellas confirme una vez más que:
  • ser mamá es un oficio complejo, y que la complejidad aumenta exponencialmente a medida que los hijos crecen.
  • la palabra "maternidad" es incompatible con la palabra "objetividad". Cualquier detalle de nuestro hijo que saque a la luz un tercero nos cae mal, muy mal.
  • las madres, sin importar que tan conscientes o no seamos de quienes son nuestros hijos, solo podemos verlos con ojos de amor infinito y bondad.
  • Quien se mete con nuestros hijos se mete con nosotros y nos toca las fibras más profundas de nuestra alma.
  • Cuesta ser racional cuando se trata de tu propio hijo, por que simplemente es imposible e improcedente bloquear sentimientos tan profundos e inmensos.
Supongo que esta es una lección más en esta tarea permanente de aprender a ser mamá y de descubrir nuestra manera de ser las madres que nuestros hijos necesitan, las mejores madres que podemos.

Source: busykidshappymom.org via Kristen on Pinterest



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05 julio 2012

Un nuevo comienzo

Sara: 
Este es el comienzo de una nueva aventura para ti.
Sabemos que es el momento de desprenderte un poco de casa, 
de explorar otros ambientes, de conocer otros mundos.
Tus ansias de compartir con otros niños son evidentes. 
Te emociona pasar gran parte del día con ellos, descubriendo nuevos sonidos, interesantes palabras, historias maravillosas, llenando tus mañanas de muchas sorpresas y diversión.
Queremos que disfrutes al máximo esta nueva experiencia. 
Que aeiotü sea para ti, más que un simple jardín, 
que se convierta en un espacio donde descubres el mundo, 
haciendo muchos amigos, aprendiendo de ti misma.
Estamos seguros que todas las actividades que te esperan
van a desarrollar tu mente, a potencializar tus habilidades,
 a reforzar tus inclinaciones por la música y por la actividad física.
También sabemos que vas a comenzar a descubrir, de a poco, 
algunas cosas que no te agradan y el gusto por otras más, que aún desconoces, 
definiendo y reafirmandote como la niña que ahora eres.
Por último, tu papá y yo solo te queremos recordar que 
TE AMAMOS PROFUNDAMENTE
y que esperamos que esta nueva experiencia te enriquezca montones 
pero sobretodo que te haga muy, pero muy feliz.

Toneladas de besos y abrazos,
Mamá y Papá.
Lista para el cole!!!
Jugando con todo lo que encuentra a su paso
Desayunando

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02 julio 2012

Señora, es hora de que su hija deje la teta

Eso me dijo la pediatra de urgencias el miércoles de la semana pasada. Sara tenía una diarrea extraña desde el lunes y, lamentablemente, la piel de su cola había sufrido las consecuencias. No tenía ningún otro síntoma, pero como ya estábamos a mitad de semana y la diarrea continuaba, decidimos llevarla a urgencia para revisión. Y en medio de la revisión la pediatra pregunto que leche de formula tomaba, para recibir la respuesta que no esperaba: "no toma ninguna, nunca ha tomado por que aún toma teta". 

Acto seguido comenzó el típico discurso de nunca acabar. Ya saben a lo que me refiero. Así que con voz condescendiente me dijo palabras más, palabras menos, lo siguiente: 

"Mamita ( perdón!!! hace años que soy una adulta y no me hace nada de gracia que me infantilicen) te voy a explicar por que es hora de que vayas pensando en quitarle la teta a la niña: primero, la leche materna después del 1er año no alimenta (FALSO). Se recomienda más alla del año únicamente en países del continente africano o en familias que viven en una situación muy precaria y no tienen más que darle a los niños (¿AHHH?, ¿cómo así?, ¿Solo si vivo en África o soy pobre mi leche es buena y alimenta?... FALSO). Además, como la leche materna es como agua (FALSO otra vez), la niña se llena y no come bien (FALSO de nuevo), ni aprende a comer otros alimentos (más FALSO imposible). Dos, los niños que toman teta tanto tiempo son inseguros (FALSO, de hecho es todo lo contrario), aprensivos (otra vez FALSO) y demasiado apegados a la mamá (y, si esto fuera cierto que no lo es, ¿qué tiene de malo?). Y tres, los niños que maman cuando ya tienen dientes pueden sufrir de deformaciones dentales o algo así, claro que pasa muy poco (FALSO). Quiero que sepas que es por el bien de la niña (lo recuerdo y aún no puedo creer que haya dicho esto) y, porqué no, para que la mamá descanse (¿me hablas a mi? helloooo!!!! yo estoy aquí!!!, no hables de mi, en mi precencia en tercera persona... y además, ¿descansar de qué?, ¿por qué asumes que estoy cansada de darle teta a mi hija?)".

Mientras hablaba y repetía una y otra vez este montón de falsos argumentos para tratar de convencerme de algo de lo cual, ni ella ni nadie, va a poder convencerme, sentía como el pulso se me aceleraba y el rostro se me ponía rojo y caliente. Lo cierto es que dejé _que hablará, sonreí y cambié de tema de forma tajante. Ella calló y pude ver por su mirada que entendió, perfectamente, que se metió donde nadie la había llamado, que no me hizo nada de gracia y que se había topado, literalmente, con una pared de frente. 

Salí de ese consultorio como si me hubiera tragado un sapo: molesta, indispuesta, furiosa, con un sentimiento de que habían sobrepasado mis límites metiéndose sin permiso conmigo, con mi hija y con mi intimidad. La cabeza me daba vueltas y pensaba: ¿por qué no hice nada?, ¿por qué no le dije esto o aquello?, ¿por qué?, ¿por qué? y más ¿por qué?. Y mientras los minutos pasaban y yo esperaba en la sala los resultados del examen de mi pequeña, se me enfrió la cabeza y comencé a entender que mi lactancia de 2 años es una cosa súper exótica hasta para el personal médico. Con este tipo de consejos que vienen de los que deberían ser expertos en el tema es más que obvio qué las madres de mi país, en promedio, solo den teta a sus bebés los dos primeros meses.

Lo reconozco, me llené de tristeza, porque si a mí, que estoy convencida y segura de mi lactancia, que leo casi a diario del tema, que estoy documentada y cuento con suficiente conocimiento para exponer y defender el asunto y mi decisión al respecto, me cuesta trabajo enfrentar a un "doctor" en el tema, cuando tengo claro que no es en absoluto de su incumbencia, no me imagino como se sentirá una mamá cualquiera que solo está siguiendo su instinto, que va a consultar al pediatra por cualquier otra cosa y éste, como si nada y sin ninguna dimensión de lo grave de sus palabras, le aconseja, así no más, que si quiere seguir siendo una buena mamá es hora de que destete a su bebé.

Cuanto camino por recorrer nos queda... pero por fortuna estamos en eso.. estamos recorriendo el camino. 


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