29 agosto 2012

Cantidad y calidad

Después de ver este video de Leslie no he podido dejar de pensar en lo cierto y contundente de sus palabras, y en lo anesteciados que estamos todos, la sociedad en general, frente a algo tan importante y evidente: nuestros hijos nos necesitan y nosotros los necesitamos a ellos. Y esta necesidad primaria y primordial de presencia y compañía es muy difícil de satisfacer, actualmente por la mayoría de los padres, de manera efectiva y real, por que no tenemos tiempo. La mayoría de los padres y madres, estamos 10 o más horas del día en la oficina, mientras nuestra vida pasa y nuestros hijos crecen sin nosotros.


Aquí es cuando nace el tema de "calidad vs cantidad" en un intento de disculparnos, de no sentirnos tan mal, de pensar que así es la vida y que no hay nada que hacer al respecto, que todos hemos crecido así, con los papás trabajando y que aquí estamos, aparentemente bien. Y entonces, sin mucho esfuerzo, mi memoria me juega una mala pasada y casi sin advertirlo, recuerdo un vacío, un sentimiento de "falta", tardes enteras con la empleada, unas ganas inmensas de estar más tiempo con mi papas, un "rencor" por todo aquello que me los robaba... un rencor principalmente por que sentir que dedicaban más tiempo a trabajar que a estar conmigo. Y eso no quiere decir que no me sintiera amada, simplemente necesitaba más tiempo para ser y estar con ellos, con su atención, con su presencia. 

No quiero que Sara tenga esos recuerdos. No quiero anestesiarme frente a mi deseo y mis ganas de estar más tiempo con ella, presente, día a día, todos los días. No quiero aceptar y olvidar que lo que me hace sentir más plena y feliz es ser su mamá, compartir con ella cada minuto del día, maravillándome con sus ocurrencias, acompañándola, velando su sueño y su fiebre, estando a su lado, observando de cerca como crece y aprende. Quiero tener tiempo para ser una mamá presente de manera permanente, con calidad y cantidad, con tiempo para ella y para mi, para volver al gimnasio, para escribir, para aprender italiano y perfeccionar el inglés, para terminar mi libro, para trabajar también, claro que si, pero sin que el trabajo se convierta en lo único en mi vida. 

Por eso estoy decidida a hacer algo, a cambiar esta realidad, este sentimiento de que no hay más que vida para trabajar. Estoy decidida y con las manos y la mente en la obra, para que las cosas,  más pronto que tarde, funcionen de otra manera.


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23 agosto 2012

Lok@ x tu Blog


Hacia rato no recibía un premio de estos que tanto me gustan y que me alegran el día. Esta vez, como muchas otras viene de parte de Oli, mi bella Oli que está a punto de parir a su 3 hijo, su nene, el hermano de su mijo y su beba, y aun así tiene animos para acordarse de mi y regalarme este presente bloguero. Gracias Oli!!!

Entonces, para que lo tengamos claro, está es la mecánica de este nuevo premio:


  • El galardón se otorga a 7 blogs, los cuales al recibirlo, también premiarán a 7 blogs más y así sucesivamente.
  • Cinco de ellos no deben tener más de 300 seguidores. Los otros dos se eligen libremente.
  • No se podrá premiar nuevamente al blog que te lo entregó, pero sí nombrarlo y enlazar el  ”LOK@ X TU BLOG” al que decidas nominar. 
  • El blog premiado, deberá reflejar el último comentario que le han escrito en su blog y decir 3 cosas que le gusten y 3 que no.
  • Si algún blog es premiado más de una vez, no podrá votar a los mismos que las anteriores oportunidades.
Ahora, manos a la obra:
1. El último comentario que recibé fue de Dulcia de Una mamá Feliz. Estas fueron sus palabras: 

Dulcia - Una Mamá Feliz23 de agosto de 2012 14:12
Zary, recien hoy leo tu post y la verdad que leerte es siempre una respuesta a mis pensamientos.

Es asi, hacer Solo el bien no alcanza. Y esa era mi duda. Si quedarme callada para que no me molestaran mas, o realmente defender lo que pienso, con la intencion de que algun dia hagan un click y puedan ver las cosas de otra forma. 

2. Tres cosas que me gustan
  • La sonrisa de mi hija
  • Los besos de mi esposo
  • Las vacaciones en familia
3. Tres cosas que no me gustan
  • El mondongo
  • El jugo de piña
  • El olor a gasolina
Mis 7 blogs seleccionados son:
  1. La casita de Irene
  2. Desde C
  3. Me lo dijo la escribidora
  4. Mamá busca datos
  5. Crianza y Gestalt
  6. Minerva y su mundo
  7. Má a má,  pell a pell, cor amb cor
Besos y felicitaciones a todas!!!

17 agosto 2012

Hacer el bien no alcanza

                                          Source: oprah.com via Gennia on Pinterest

Flor, tu comentario en mi anterior entrada me ha hecho pensar y mucho. Lo he leído una y otra vez, y cada vez que lo leo, me hace más sentido. Quiero decirte que tienes razón. Y aunque es necesario aclarar que no soy tan cercana a mi amiga de la historia, creo que ese hecho no es razón suficiente para guardar silencio. Como dices en tu comentario, es hora de comenzar a meternos, de decir, con respeto pero en voz alta, lo que creemos con relación a la crianza de los niños, por ellos y por nosotros. 

He tratado de identificar porque me quede en silencio. Por que sentí miedo de decir lo que debía decir. Y comencé a recordar otros episodios en los que he actuado de manera parecida. Momentos en los que Sara me pide teta frente algunos amigos y siento pena; conversaciones en las que evito el tema del colecho porque me da "jartera"; momentos en los que calló cuando alguien, con la mejor intención, habla de lo "manipuladores" que son los niños, incluida mi hija. 

Y después de pensar y buscar en mi cabeza y corazón, he llegado a la conclusión de que, tal vez, de alguna manera, soy una madre con "doble" personalidad. Tal vez soy una mientras escribo en este blog y estoy en la intimidad de mi casa, y otra, no tan pública y arrojada, cuando estoy en otros espacios diferentes. O tal vez es que se me había olvidado que a veces me cuesta decir lo que pienso por miedo a generar conflicto o a sentirme juzgada; o que desde pequeña e odiado ser la niña diferente y aún, inconscientemente, me cuesta entender que todos lo somos, de una u otra manera, y que no hay nada de reprochable en ello. 

Lo cierto es que este episodio y tus palabras no sólo me han calado hondo, sino que también me han hecho caer en cuenta que tenemos que comprometernos mucho más, como tu dices, y visibilizarnos. Tenemos que abrir la boca y hablar de la crianza de nuestros hijos, siempre que haya oportunidad, en todos los espacios, respetuosamente pero también alto y fuerte, para lograr el mayor alcance posible, para que lo bueno que hacemos tenga un eco más allá de las 4 paredes de nuestro hogar. Nuestra responsabilidad va más allá de las fronteras de nuestra casa. Como bien dices, "hacer el bien no alcanza, hay que impedir que se haga el mal". No es una opción, tenemos que hacerlo. Me comprometo a hacerlo.

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14 agosto 2012

¿Qué hacer?

                                          Source: theparentvortex.com via Heather on Pinterest

Llevo pensando mucho como escribir este post. Como contarles que simplemente no se que hacer cuando una amiga, madre también, me cuenta casi orgullosa, que deja llorar a su bebé hasta el cansancio; que no lo toma en brazos cuando, según ella, intenta manipularla; que si le hace una pataleta, lo ignora; que si llora de noche, simplemente, deja que solo se calle.  

Tengo que decir que mientras la escuchaba sentía una tristeza profunda por ella y, por supuesto, por su bebé. Pensaba y pensaba, a medida que avanzaba en su monólogo (por que no fuí capaz de decir nada), que nos puede pasar, cómo madres y/o padres, para desconectarnos tanto de un ser que salió de nuestra entrañas, que solo necesita nuestro amor y consuelo; cómo estamos tan adoctrinados para pensar que abandonar y desamparar a nuestros pequeños es "bien criarlos"; cómo tragamos entero des-oyendo nuestra piel y nuestro instinto; cómo podemos convencernos de que ignorar sus necesidades es lo adecuado; de que amarlos sin medida, con paciencia y comprensión, puede estar mal.

La escuchaba, por unos minutos que parecieron eternos, y pensaba, una y otra vez, en lo que debe sentir ese y muchos otros bebés. Y casi podía verlo en su cuna, con la cara llena de lagrimas, con el alma inundada de miedo, suplicando a grito herido regazo materno, contacto, seguridad, abrazos, besos, sin ninguna respuesta. Me lo imagino otra vez mientras escribo y casi no puedo construir la imagen en mi mente. Me resulta demasiado doloroso y triste. Y, otra vez, no entiendo como a mi se me estremece el alma solo pensar en esa escena y como sus padres, lo ven como algo normal, sin importancia, algo natural.

Y ahí es cuando vuelvo a preguntarme qué hacer cuando ésta o cualquier otra amiga o amigo me cuentan desprevenidamente este tipo de historias. ¿Qué cara pongo?, ¿qué les digo sin acusarlos y sin que se sientan juzgados? , ¿qué puedo hacer para contarles que sus hijos los necesitan, que ésta no es la mejor manera, que no es saludable, que tiene graves consecuencias? Sinceramente, en estos casos, solo atino a callar o a alejarme con cualquier excusa... no lo soporto, no lo manejo... en estas situaciones, sencillamente, aún no tengo claro que hacer. 

¿Les ha pasado?, ¿cómo lo afrontan?, ¿que harían ustedes?

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06 agosto 2012

Sueño, espero, alucino, confío

Sueño con una época en la que pueda estar con mi hija la mayor parte del día, mucho más tiempo, una gran tajada de los momentos de mi vida. Donde los demás comprendan que realmente me siento realizada siendo sólo mamá, y que aunque amo mi trabajo podría prescindir de él sin reparo. Que mi realización personal está en cosas más simples, realmente sencillas, que me llenan el alma y el corazón de vida.


Sueño con un tiempo en el que los parques estén llenos de madres y padres con sus hijos. En que las vacaciones de los pequeños sean un tiempo para disfrutar y explorar en familia. En el que el llanto de un pequeño toque las fibras de la sociedad como toca las mías.

Espero un tiempo en el que todos sonrían cuando me vean dando teta; sin importar las edad del pequeño, ni el lugar, ni el momento. Y que este acto de dar de mamar a mi bebé no sea algo privado y escondido, que sonroja a los demás y que nos hace sentir tímidas y ocultas.

Alucino con criar en tribu, en manada, rodeada, apoyada. Con espacios llenos de comprensión y oxitocina, viéndome de frente con mis pares, consolándoles y consolándome en ellos. Con padres conectados con sus pequeños, dispuestos a criar a la par con nosotras, apoyándonos, respetando nuestros transes, nuestros tiempos, nuestro puerperio, las introspecciones y complejidades del alma femenina, del alma materna.

Espero ver a mi hija siendo mujer libre, madre instintiva, conectada con su alma femenina, empoderada desde su escencia, clara, serena, sabia, bella; sabiendo ser la madre que sus entrañas le dictan, al ritmo de su corazón y de su naturaleza. Con una familia extensa. Con sus objetivos claros, con una mente amplia, fuerte pero al mismo tiempo tierna.

Confío en que llegará el momento en que la maternidad y la infancia recuperen el lugar privilegiado que merecen. Y que la gente entienda que el sentir de una madre no es despreciable, que está lleno de un valor profundo y ancestral, que nos hace felices a todos y que garantiza los cimientos de una sociedad amorosa y en paz.


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