20 febrero 2013

No puedo evitarlo


No puedo evitar sentirme triste por tantas lactancias fallidas a mi alrededor. Si trato de hacer un recuento, no logro encontrar a ninguna mamá reciente conocida, que haya podido amamantar a su bebé placenteramente, más allá de los 3 meses. La mayoría alcanzan a dar un mes o hasta los 3, y algo siempre pasa. Y me entristece escuchar sus historias. Ver la desilusión en las caras de algunas y el alivio en las caras de otras. Ver como al mundo entero le parece normal y mejor el tetero. Y como prácticamente no existe nadie cercano que entienda mi experiencia de casi tres años de teta. Mi hija y yo, en este aspecto, somos como "perros a cuadros". Un fenómeno exótico digno de documentar. De hecho, esto que vivimos es tan inusual y extraño, que estoy segura que la mitad de la gente que se entera cree que es mentira, que me lo invento, que no me sale leche, que estamos equivocadas, que estoy condenada - como si fuera una tortura- a tener a "esa niña" pegada a mi toda la vida. 

Lo cierto es que para mí la lactancia ha sido una tabla de salvación en muchos aspectos. Una experiencia, al mismo tiempo, maravillosa y terriblemente confrontadora. Me ha permitido conectarme conmigo, con mi poder femenino, con mis "súper poderes", llenándome de una seguridad y fuerza que desconocía. También se ha convertido en un vehículo para  identificar mis miedos y hacer frente a mis fantasmas. Me ha sacado de la rigidez y la obsesión por el control, y me ha enseñado a fluir con el momento, con mi estado y con mi hija. Me abrió de par en par una ruta de conocimiento hacia mi pequeña, un canal no verbal de comunicación que ha sido valioso y afortunado para ambas desde que era una diminuta bebé, y aún ahora, que es más grande y se comunica de muchas otras formas.

Para Sara, sé también que es una fortuna. Lo veo es su ojos cuando mama. Y lo escucho es voz cuando la pide con desespero, o cuando llora y la busca como consuelo. Y, aunque ya entiende que "la tetica" no es de su propiedad, la reclama, la pide, se despide de ella, y cuando la lástima sin querer, se disculpa conmigo. Claramente nuestra lactancia no es la misma de cuando estaba recién nacida. De hecho, durante este tiempo nunca ha sido la misma, nunca. Día a día ha ido mutando, con etapas difíciles y otras tremendamente placenteras, pero con un balance inmejorable, inolvidable. 

Tal vez por que mi experiencia con la lactancia ha sido un camino inmensamente disfrutado, me da una pena profunda ver que tantas mamás y bebés se la pierdan. Me gustaría que más mujeres pudieran recorre este camino como yo y sentir el poder que les da ser mamíferas y salvajes. Abandonarse a su instinto y sentirse así, a través de su capacidad de alimentar a otro física y emocionalmente. Es como cuando uno descubre un secreto maravilloso que lo hace inmensamente dichoso y le parece increíble que los demás no lo disfruten y se lo pierdan sin razón.

Y si, lo sé. Sé que es un tema inmensamente personal y que puede ser una decisión clara o simple azar, en el que influyen miles de cosas. Y no critico a nadie, ni pienso que se es mejor o peor madre por tomar una u otra elección. Simplemente es que quisiera que todas las mamás del mundo pudieran vivir una experiencia como la mía. Y cuando veo que muy pocas lo logran no puedo más que sentir tristeza. Simplemente no puedo evitarlo.


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12 comentarios:

  1. Hola mamá de Sara, yo tb.pensaba que era una incomprendida porque todo el mundo decía a mi alrededor, pero todavía mamá? Si ya no tienes leche? Cuando lo vas a dejar? Pero bueno ellos que sabrán. Mi pequeña tiene 2 años y medio de tera a demanda difícil al inicio pero siempre placentera y me encuentro con tantas mamás que se rinden tan pronto...es una pena,yo no me he rendido y mi niña tampoco,2 años de lucha frente a viento y marea que a dado satisfacción y emoción total a mi vida y que me encanta contar cada vez que voy a un grupo de apoyo.

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    1. Te felicito de corazón y se exactamente de lo que hablas. Gracias por leerme y contarnos tu hermosa experiencia.

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  2. Un secreto maravilloso... para las mamás modernas y citadinas... como que a veces nos negamos a hacer caso a nuestro instinto y a las costumbres de generaciones atrás...
    Te felicito por esa lactancia hermosa y sobre todo por ese canal de comunicación con la (ya no tan) pequeña Sara.

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    1. Gracias Oli. Como vas con tu príncipe y tus princesas?

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  3. Me encantaría lograr una lactancia como la tuya. Yo llevo casi cinco meses de feliz lactancia. :)

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    1. Estoy segura que así será!! Un abrazo.

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  4. Nosotras llevamos 30 meses de una hermosa lactancia, también hemos tenido y tenemos distintas etapas a lo largo de nuestro camino, pero seguimos adelante, por mi parte deseo seguir dándole pecho hasta que ella quiera, no tengo prisa, como tú dices es algo que me gustaría que toda madre disfrutara, un saludo!!

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    1. Un abrazo Mónica. Lo cierto es que al final solo podemos hacer lo que podemos hacer por nosotras confiando en que eso repercuta de manera positiva en los demás, más haya de nuestra feliz y placentera experiencia.

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  5. Ayy Zary.. Siento exactamente lo mismo... La Lactancia es una experiencia taan maravillosa que ninguna mama debería perdérsela...Sin embargo es tan común que asi sea! :(
    Es cierto que parecemos "especímenes en extinción" al seguir disfrutándola con nuestras princesas ya cerca de 3 años! Ojala Todas las mamis pudieran disfrutarla asi...

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    1. Ojalá!!! besos. Te extraño montones!!

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  6. Al descubrir lo maravillosa que es la lactancia nos convertimos en promotoras naturales de ella. A mí también me da mucha pena cuando algunas mujeres no lo logran o deciden dejarla, y debo aguantarme para ño sonar tan presionadora.

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    1. Yo me he dado cuenta que presionar no sirve de nada y que, aunque nuestra intención no es esa, si no tenemos cuidado podemos comenzar a juzgar a las mamás que no tienen nuestra suerte. en estos casi tres años de maternidad me he dado cuenta que este es un tema que tiene tanto de ancho como de largo y que depende de tantos factores que es inútil pensar que porque nos fue bien a nosotras lo es o lo será para las demás. Me da pena pero ya no juzgo, ni presiono. cada quien que siga su curso y que viva su maternidad de la mejor manera posible. Un abrazo gigante.

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