29 agosto 2013

Chantaje


Estamos desayunando como cualquier día y de pronto me descubro diciéndole a mi hija que si "hace esto, le doy aquello". No es nada grave, ni importante - aparentemente -. Pero reconozco, antes de que las palabras terminen de salir de mi boca, que la estoy chantajeando. 

Me detengo de inmediato tratando de recomponer la cosa, pensando que está mal y que no quiero educar a mi niña a punta de condiciones. Trato de cambiar el discurso, pero ya está hecho. Ella accede a mi deseo y, no tengo más remedio, que darle su recompensa. La palabra "incoherencia" comienza a rondarme y a molestarme insistentemente. Me culpo primero y luego, me hago promesas. Reflexiono y concluyo lo que ya sé de antemano, que no es la manera y que no puede volver a suceder.

Sin embargo, al día siguiente me encuentro en medio de una situación parecida y solo me doy cuenta de que nuevamente "está hecho", cuando las palabras ya han salido de mi boca como si tuvieran vida propia y mi mente no tuviera poder sobre ellas. ¿Qué pasa?, ¿qué me pasa? es como si estuviera en piloto automático haciendo cosas sin pensar, cosas con las que conscientemente no estoy de acuerdo.  

Y ahí es que la consciencia comienza a molestar más que la "incoherencia". ¿Qué hago? Mi único consuelo es pensar que por lo menos mis chantajes no están pasando desapercibidos. Ya los identifico. ¡Quizás hace cuanto vienen sucediendo! Respiro... respiro y decido no torturarme con ello. Me centro... intento centrarme en que ahora los reconozco, así sea un poco tarde y no alcance a detenerlos. Los reconozco y estoy en camino de hacer algo distinto con ellos, de detenerlos a tiempo, de cambiarlos, de cambiarme. Los caminos de la crianza son un espejo inmenso y claro, en el que cuesta y duele verse reflejado.

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22 agosto 2013

Lo que extraño de las vacaciones

Estuve perdida unos días y fue por un motivo de importante: nos fuimos 5 días de vacaciones, a conocer a mi sobrino, a visitar a mi abuela, a saludar a la familia. Y ahora, que estoy de regreso tengo el "guayabo" correspondiente, durante el cual no he podido dejar de pensar en todo lo que extraño de estos días de relax y descanso. Por que en definitiva, NUNCA, las vacaciones serán suficientes.

Esto es lo que más extraño de nuestros recientes días de descanso:
  1. Despertarme a la hora que me de la gana o a la hora que a Sara se le antoje.
  2. Desayunar todos los días con jugo de naranja, que alguien más prepara feliz para mi.
  3. Hacerle siesta al desayuno, al almuerzo y a la comida.
  4. Meriendas de mago biche con sal, jugo de corozo y ciruela verde.
  5. Conversar de todo y de nada, el día entero, sin prisa, sin planes, solo disfrutando del momento.
  6. Leer, leer, leer. Leer hasta que los ojos no den más.
  7. El calor y la brisa salada del mar.
  8. Comer todo lo que quiero sin pensar en la dieta y aun así, sentirme bella.
  9. El tiempo juntos: los tres, los cuatro, los cinco, todos y muchos más.
  10. Hacer de tía, en todo el sentido de la palabra.
  11. Disfrutar cada segundo del día de Sara, contemplándola mientras duerme; complaciéndola con "mini piscina" en una ponchera a la hora del baño; acompañándola en las meriendas; viéndola perseguir gatos, iguanas, ardillas, bichos y demás; besándola en promedio mil veces al día; "muñequiando" con sus 5 cambios de ropa al día; descubriéndola como prima mayor; nutriéndome y agotándome con su indomable energía; enseñándole que ella lo puede todo, que juntas lo podemos todo; recogiéndole el pelo cuando suda; jugando con sus castillos y dragones imaginarios; secándole cada lagrima, de tristeza y de alegría; deleitándome con sus carcajadas y sus "tonterías".
Extraño las vacaciones de aquí a la luna, ida y vuelta, dos veces.







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Día Vientidos







The August Break 2013

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14 agosto 2013

Día Catorce


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13 agosto 2013

Día Trece


Mi hogar es donde mi corazón está. No es un lugar físico, es un espacio espiritual. Es una sensación de plenitud, de satisfacción total y absoluta. De ser y estar, sin expectativas, ni deseos ajenos. Es el momento preciso en el que, antes de dormir, beso a mi hija y abrazo a mi esposo. Son los amigos que cada día llenan los espacios vacíos de mi existencia. Es una taza de chocolate caliente y un jugo de corozo. Es el mar y su sonido que me embruja. Pero también son las montañas y el frío de la ciudad que hace años me acoge. Es mi abuela, con sus cantos y cariños, que repite cada vez que nos vemos como si aún fuera una niña. Es el orgullo de ser la hermana de mis hermanos y la hijas de mis padres. Es el placer de ser algo nuevo, la emoción de ser tía. Es este blog: el encuentro conmigo y también con ustedes. Mi hogar es inmenso y complejo. Mi hogar es donde mi corazón, late, siente, vive, crece y está.

The August Break 2013

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12 agosto 2013

Día Doce




The August Break 2013

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11 agosto 2013

Día Once


The August Break 2013

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10 agosto 2013

Día 10


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08 agosto 2013

Dormir sola


Contra todos los pronósticos la pequeña decidió dormir en su cama. Si, recuerdan hace unos meses les conté que mi marido reclamaba espacio y que entonces yo intenté que durmiera en su cuarto con un sin fin de despertares y de paseos, de un cuarto al otro. Nunca hable mucho más del tema pero la verdad mis esfuerzos en esta tarea duraron poco. No solo porque la trasnochadera me estaba matando, sino por que Sara enfermo de gripa, y sin mucho reparó decidimos devolverla a su huequito en medio de los dos. 

Entonces desde ese momento todo volvió a ser como siempre: los tres arrunchados, compartiendo lecho cada noche. Hasta que hace un mes, más o menos, ocurrió lo que nadie - familia y marido - nunca creyó que realmente podría pasar. Ocurrió lo que pronostiqué y vaticiné siempre que alguien con cara horrorizada se enteraba que la pequeña de la casa dormía con sus padres. Sara, sin ninguna razón aparente, más que su determinación, nos dijo ese día, justo antes de irse dormir: "yo soy grande y no quiero dormir aquí. Quiero dormir solita en mi cuarto". Yo la mire y sonreí, para luego dirigirnos al cuarto, alistar la cama, leer un cuento y dejarla feliz entre sus cobijas. 

Confieso que al principio estaba un poco escéptica. No porque no estuviera segura que este momento llegaría tarde o temprano, sino porque siempre pensé que sería tarde, mucho más tarde, tal vez rozando los 4 o 5 años. Pero el tema no es un arrebato de unos pocos días. Noche tras noche pide dormir sola en su cuarto. Papá la ha "tentado" pidiéndole que se venga a dormir con nosotros y no parece llamarle para nada la atención. Algunas noches se despierta pide agua o un beso y sigue durmiendo. En una o dos ocasiones me ha dicho, "mamá hoy quiero dormir en tu cama contigo", y así ha sido, para reclamar al día siguiente su cama y su cuarto otra vez.  

Confieso que disfruto montones contándole a la gente que me decía que iba dormir conmigo hasta los 18 años, que ella solita decidió irse, que no hubo llanto, ni peleas, ni tortura para nadie. Me encanta que las cosas sucedan como me lo indicaba mi corazón, confirmando que un niño siempre, tarde o temprano, naturalmente se va de la cama de sus padres. Entonces, ¿por qué negarnos el placer de dormir pegaditos y unidos todo el tiempo que se pueda?

Hoy, después de casi 3 años de colecho, volvemos a ser solo dos en esta cama, felices y satisfechos por las noches compartidas y por la lección más que aprendida: todo se trata de respeto y amor. Por eso, si amparamos con empatía a nuestros hijos y dejamos a un lado la impaciencia - y los desinformados consejos- , todo llega, en el momento justo y de la manera que tiene que ser. Todo llega, y a veces antes de lo que uno piensa. 

PD: estamos seguros que este tema de "dormir sola" es un proceso, son sus nuevas ganas de ser "grande", es otro juego. Así que estamos conscientes que eventualmente, algunas noches, volveré a nuestra cama, y nosotros estaremos felices de recibirla.

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Día Ocho


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¿Qué podemos hacer? #SMLM2013

Que una madre y su bebé pueda disfrutar de una lactancia exitosa es responsabilidad de todos. Desde la madre, pasando por el padre, la familia y los amigos, todos podemos hacer algo para garantizar que así sea. Por eso no he podido resistirme a compartir estas láminas desarrolladas por la OMS donde se explica claramente lo que cada uno puede aportar y hacer, por que a veces lo único que falta para sacar una lactancia adelante es comprensión, colaboración y apoyo. 






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07 agosto 2013

Día Siete



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Día Seis


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05 agosto 2013

Lactar #SMLM2013

Lactar a nuestros bebes es, tal vez, de las labores más complicadas cuando nos embarcamos en la tarea de maternar y criar. No porque el acto en sí sea algo difícil y complejo, sino por que implica tanta entrega emocional y personal, que nuestro ser, acostumbrado a vivir únicamente para el mismo, protesta y se resiste con todas sus fuerzas. 

Entonces no basta solo con querer. En estas circunstancias, nuestra fuerza de voluntad y determinación no son suficientes. Necesitamos leer, investigar, rodearnos de otras madres, apoyarnos en nuestro esposo, en nuestra madre, en cualquiera que esté disponible y a la mano. Entonces, si contamos con suerte y con el sostén correcto, las cosas comienzan a marchar mejor. Y esa entrega, que nos parecía insoportable, que nos sumerge en un mundo de tinieblas y sin razón, comienza a ser deseable, disfrutable, necesaria. 

Y comenzamos a comprender que la teta es mucho más que leche y que aunque nuestra motivación inicial para ejercer de mamíferas hayan estado basado en el montón de argumento científicos que corroboran la superioridad de la leche materna, la realidad es que dar teta es darnos en cuerpo y alma, es conectarnos con nuestros hijos para conectarnos con nosotras mismas, es comprender que nuestro poderío no radica en nuestra capacidad de razonar sino en nuestra increíble y única capacidad de sentir y de amar. 

Amamanté a Sara 2 años, 8 meses y 1 semana. Y aún ahora, 4 meses después, mis pechos siguen goteando leche y mi alma se deleita en los recuerdos de todos los momentos mediados por este contacto especial, llenos de pura corporalidad, de piel, de miradas, de ser un solo ser con dos corazones latiendo al unísono.  

Dar la teta a mi hija con libertad durante tanto tiempo ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la maternidad. No solo por que el momento de estar juntas y conectadas era de por si único, sino por que el vínculo que construimos juntas a punta de teta y leche sobrevive fuerte e intacto aún ahora, que la teta ya no existe. Y ese vínculo nos salva, nos cobija, nos protege, nos mantiene unidas ahora y, estoy segura, que para siempre.






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Día Cinco


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04 agosto 2013

Día Cuatro






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Día Tres


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03 agosto 2013

Día Dos


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01 agosto 2013

Memorias de un cumpleaños feliz

Ayer celebramos tu cumpleaños Sara. Celebramos nuestro aniversario número tres, como una familia de tres. Fue un día lleno de sonrisas y muchas emociones. Nuestro corazón se hinchó de alegría y nuestros ojos lloraron de felicidad, primero con los amigos, y luego con la familia. Estas es la memoria fotográfica de un día feliz, celebrando que creces, que estás rodeada de gente que te quiere, que estas aquí, que existes. Disfrutando este amor inmenso que nos tenemos y que crece con el tiempo, tanto o más que tu. Te amamos y, una vez más: feliz cumpleaños pequeña Sara!! 



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