17 junio 2013

2 años, 8 meses, 1 semana


Eso duró nuestra lactancia: 2 años, 8 meses, 1 semana. Y me parece mentira que haya sido tanto y al mismo tiempo tan poco. Creo que en perspectiva siempre me parecerá poco. Tal vez por que quisiera recordar y revivir cada momento y mi mente floja no logra traer cada detalle de regreso.

Este tiempo que compartimos, unidas por un acto tan simple y al mismo tiempo milagroso, es uno de los mejores regalos que me has dado. Un regalo que me permitió entregarme como madre y descubrir la inmensa capacidad que tengo de dar, de darme a ti, de ser una contigo, de sentirte y escucharte sin palabras, de brindarte consuelo y de ofrecerte lo que soy libre, sin reservas ni egoísmos. 

Este también fue un regalo de confrontación personal, que me empujo de frente a mis propios defectos, a mi oscuridad más profunda, a mi ilusión de control y perfección inexistente, con grandes y dolorosas lecciones.

No puedo no ver el fin de nuestra lactancia con una inmensa nostalgia. Con la certeza de haberla vivido al máximo, tanto en los días hermosos como en los oscuros, con decisión, convicción y fortaleza, con momentos de inmensa alegría y con instantes de miedo acumulado en el estomago y la garganta, con ganas de abandonar, con segundos de hastío seguidos de una inesperada satisfacción y felicidad, aprendiendo a confiar en mí y en ti, en nosotras, llenas de amor y de coraje, segura de la importancia de cada minuto, de este vínculo fuerte y maravilloso, que se tejió entre nosotras a través de todo este tiempo.

Hoy, por fin me siento clara para escribir este post. Hoy, casi 3 meses después de tu última toma, tengo que decir que el duelo ha sido lento e importante. El bajón de oxitocina fue como un aterrizaje forzoso del que aún tengo algunas heridas. Nuevas maneras de relacionarnos, nuevos encuentros y desencuentros se cruzan en nuestro camino. Seguimos tomadas de la mano, caminando este camino, creciendo juntas. Y hoy, por fin, lo entiendo. Y estoy feliz de que estemos aquí y de seguir adelante. 


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12 comentarios:

  1. Que hermoso Zary, me encanto leerte... me identifico con tu sentir... y sobretodo que todavia seguimos aprendiendo... aun hoy mi peque y yo... y sobretodo yo !

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    1. Aprendemos de ellos a diario. De eso no hay duda. Besos!!

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  2. Zary... no sé que decirte... te abrazo a través de la distancia... fue y es hermoso :)

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  3. Felicitaciones, y claro, lo digo no por el fin de la lactancia (que penita), sino por la forma en que llevas y compartes tu duelo y tu proceso. En efecto seguimos aprendiendo, madres, padres e hijos, pero, como dice abrazarte, sobre todo nosotros los adultos! Un abrazo enorme!

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    1. Gracias por tus palabras y por tu tiempo!!! Un abrazo enorme también para ti!!!

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  4. Wow... La lactancia... siempre compleja y maravillosa. Es de admirar las mamas que lactan por sobre todo obstáculo, comentario y demás!! Tu y Sara han forjado el mas fuerte vinculo. Mi hijita hoy tiene 3 años, lacte hasta los 22 meses y es increíblemente apegada a mi ;)

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    1. Dure lo que dure siempre será una experiencia maravillosa. Te felicito!!!

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  5. Ay Zari qué hermosas palabras. Comprendo que hayas tenido que esperar para digerir y compartir. Marco y yo estamos inmersos en el proceso de destete, lento pero imparable.
    Muchos besos y luz comadre

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    1. Un abrazo gigante para ti también comadre!!!

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