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07 abril 2013

Presente


Desde hace varios días he comenzado a sentir una rara nostalgia por mis días de puerperio. Algunos creerán que estoy enloqueciendo. Reconozco también haber pensado que estaba perdiendo la razón. Pero no, al parecer sigo cuerda pero ahora también estoy llena de esta nostalgia, que lejos de desaparecer crece y se fortalece, traduciéndose en unas ganas inmensas de devolver los días, de estar en casa de nuevo, de revivir ese tiempo sin tiempo, de volver a sentir esa fusión mamá-bebé que te sumerge en un espacio sin limites físicos donde lo racional no tiene mucho sentido, donde se es pura piel, solo oxitocina, enamoramiento profundo, un estado maravilloso en el que no sabes donde comienzas tú y donde termina tu hijo. Añoró esa locura momentánea. Esa claridad de alma, de sentimientos, de sin razón. Lo añoró no saben cuanto.

Y, en medio de la añoranza que me tiene ahogada y que no parece tener sentido, mi yo racional trata de encontrar una respuesta, un por qué a esto que estoy sintiendo. Trato de entender por qué si hasta hace poco me sentía feliz con El fin de esta etapa ahora he comenzado a estar poco a gusto, con mis energías puestas en el pasado y no en nuestro momento presente. 

Y no tengo respuesta. Quisiera tenerla pero no la tengo. No la encuentro. Por mucho que busco no logro entenderlo. La misma nostalgia me lo impide. Es como si estuviera en una estadío de no aceptación de la realidad. Como si quisiera huir de ella. Un descontento con el presente que me empuja a salir corriendo detrás del pasado. Como si este año de trabajo fuera de casa me estuviera pasando factura. Y de repente hubiera caído en cuenta que no sé cómo se come esto, que necesito volver a tomar decisiones, a enfrentar, a integrar para construir el momento que deseo, que necesito. Para soltar pero también para ser responsable, hacer lo que sé que tengo que hacer, vivir aquí y ahora, sin fantasías, con la certeza de que el presente solo depende de mi y que puede ser todo lo que yo quiera.


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15 febrero 2013

El fin


Creo que estoy llegando al fin de una etapa. De repente he comenzado a sentir ganas de hacer cosas que me gustaban hacer antes de quedar embarazada. No es nada del otro mundo, ni extraño, ni descabellado. Me refiero a cosas sencillas, típicas de una mujer cualquiera. Es como si de la nada algo hubiera cambiado y, sin dejar de ser quien soy ahora, vuelvo a ser un poco la de antes. 

Me miro al espejo y me siento física y emocionalmente diferente a como me sentía hace unos días. Si, ha sido cuestión de días. Sé que el tiempo ha pasado: ya cumplimos 3 años y 3 meses desde que ví las dos rayitas rojas en la prueba de embarazo. Y ahora es evidente que ya no nos necesitamos tanto. O mejor, nos necesitamos mucho pero con un sentimiento de urgencia distinto. O tal vez, sin ese sentimiento de urgencia. 

Es evidente que hemos comenzado a desprendernos un poquito. La fusión emocional que hemos vivido desde hace tanto se está diluyendo de manera natural. Y veo como ella comienza a sentirse como una personita a parte de mi, distinta de mamá, con deseos y pensamientos propios. Y eso ha hecho que tome un poco de distancia, que deje un poco la teta, que comience a dormir algunas noches en su cuarto, que escuche atentamente mis explicaciones y algunas veces asienta y la mayoría no. Que quiera hacerlo todo "ella solita".

Y todo esto se traduce en mí como un acto reflejo. De un momento a otro perdí esas ganas inmensas de estar sumergida en nuestro mundo materno, de vivir enroscada en mí misma, concentrada en mis propios pensamientos y sentimientos. Ahora se me antoja estar más hacia afuera, pasar un rato con las amigas, salir de compras, hablar de otras cosas, tomarme una copa de vino y disfrutar un rato a un restaurante. Muero por ir a cine una y otra vez, y también por salir una noche a bailar hasta que me canse. 

Reconozco que me tomó por sorpresa. Sabía, racionalmente, que en algún momento esta etapa tendría que acabar, el puerperio llegaría algún día a su fin. Sin embargo, hasta hace poco pensaba que aún estaba lejano, convencida de que nos faltaba mucho más. Y resulta que no y está bien. Estamos bien. Tal vez por que, sencillamente ya era el momento y también por que disfrutamos segundo a segundo, de todo este tiempo inmersas la una en la otra. 

Así que ahora estamos aquí, al final de una etapa y ad portas de la siguiente. Felices por lo vivido y emocionadas por lo que estamos por vivir. Esta maravillosa aventura continua. 

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13 febrero 2012

Consejos básicos de lactancia para mamás novatas

En mi oficio como distribuidora de Abrazarte Portabebes y asesora de porteo tengo contacto con muchas madres. Y cuando les comento que Sara y yo hemos tenido la fortuna de gozar de una feliz y exitosa lactancia materna por más de 18 meses (y contando), la mayoría expresa sus deseos de poder disfrutar de una lactancia similar. Lamentablemente, no siempre las cosas van bien. Ellas están muy inseguras, llenas de dudas y poco informadas al respecto. La mayoría pensaba, inocentemente, que cuando el bebé naciera, la lactancia se daría natural y facilmente. Desafortunadamente, en la mayoría de los casos, la realidad es otra y las presiones son muchas: falta de apoyo en el hospital, personas que recomiendan dar mejor tetero y leche artificial, desconocimiento de cómo funciona la producción de leche materna y de qué es la lactancia a demanda. 

Por eso, este post está dedicado a todas las mamás que tienen su 1er bebé y quieren sacar adelante su lactancia, o aquellas que están embarazadas y sueñan con alimentar a su hijo únicamente con leche materna, o a las que ya son madres de un niño mayor y lamentan haber tenido una lactancia dolorosa y fallida, y desean poder lograrlo con su 2do o 3er hijo. Este post es para todas. Para que más mamás podamos disfrutar de los beneficios y placeres de la lactancia materna. 

La importancia del 1er momento
Es primordial que puedas tener a tu bebé en tu regazo a penas nazca. No sólo por que eso va a fortalecer tu vínculo con él, sino también porque de esta manera lo podrás colocar en tu seno lo antes posible, estimulando la subida de la leche. Los primeros días tu bebé se va a alimentar con un líquido lleno de anticuerpos y vitaminas esenciales, llamado calostro. Por el momento tu bebé no necesita nada más, por lo que no hay que darle agua ni ningún suplemento de leche artificial. Tu cuerpo poco a poco comenzará a producir leche. Entre el 3 y 6 día notarás que el calostro comienza a tornarse blanco oscuro. En ese momento sabrás que estás produciendo leche materna.

La leche materna es a demanda
Esto es tan simple como que le vas a dar seno a tu bebé siempre que el pida, sin importar si comió hace 5 minutos o hace 3 horas. Lactancia a demanda quiere decir que no existe tiempo ni horarios fijos para que el bebé coma. Esto es crítico a la hora de asegurar el éxito, ya que durante los primeros 3 meses este comportamiento prepara al cuerpo y determina cual será la producción de leche que el bebé necesitará durante los meses siguientes. Esta es la única manera de que el bebé coma lo suficiente, y de que tu produzcas la cantidad de leche que él necesita. La ecuación es simple: a más succión, más producción; a más demanda, más leche. Sin embargo, también es muy importante tener en cuenta el vaciamiento. Y, ¿esto qué es? La leche lleva un componente que frena la producción. Esto hace que cuanto más lleno esté el pecho, más lentamente se producirá la leche (si no, nos explotarían los senos). Por eso, cada vez que vaciamos el pecho, se reactiva la producción. Es decir, para establecer una buena producción no sólo necesitamos de la estimulación sino también del vaciamientoUna vez se establezca la lactancia, las tomas serán mas espaciadas y será el mismo bebé quien determine sus horarios y rutinas a la hora de alimentarse.

Seguir las señales
Desde los primeros momentos es importante comenzar a identificar las señales que te avisan que tu bebé tiene hambre para evitar darle de comer cuando ya esta hambriento, irritado y desesperado. Si esperamos hasta que el bebé esté en ese estado, lo más seguro es que no coma bien ni lo suficiente. Por eso hay que estar atento si se chupa las manos y los dedos, o si saca la lengua. Estas son señales de que es hora de una tetada.

La confusión: ¿pezón o biberón?
Succionar de un biberón o chupete, no sólo es distinto a succionar leche del seno, sino que también requiere menos esfuerzo. Por eso, a algunos bebés podría afectarles el uso del chupo o del tetero, con respecto a la instauración de la lactancia materna, ya que con el tetero la leche le sale mucho más facilmente. Así, para evitar confundir al bebé y tener problemas sobre todo en las 1eras semanas, es recomendable utilizar métodos alternativos como la cuchara o jeringa, que cumplen la misma función que el tetero sin probabilidad de causar confusión. Si definitivamente estos métodos alternativos no son los tuyo, te podría recomendar el biberón "Calma" de Medela, ya que este es el único que tiene un válvula que obliga al bebé a succionar de manera similar a como debe hacerlo del pecho, a la vez que le hace ejercitar la musculatura que interviene en la succión.

Es importante mencionar que aunque el tetero no es lo más recomendable, esto no quiere decir que sea el "demonio de las 7 cabezas". Lo cierto es que si tienes problemas serios, el tetero puede ser una opción que te ayude a que tanto tu como tu bebé estén bien, mientras consultas a un experto y sacas adelante tu lactancia. dar un biberón no debe verse como un fracaso, sino más bien como una especie de soporte temporal, para trabajar en la solución de los problemas que se puedan estar presentando. Igual, así complementes con un tetero de fórmula o de tu leche, debes seguir ofreciendo tu seno al bebé a demanda. 

¿Y si estará comiendo bien? 
Es importante que repases cuales son las posturas adecuadas para amamantar (acá y acá puedes ver algunas), con el fin de asegurarse de que el bebé se agarra correctamente del pezón y succiona como es debido. Si esto está funcionando adecuadamente, para saber si nuestro bebé se está alimentando bien solo hay que chequear que:
  • moje más de 6 pañales al día de manera abundante.
  • haga popó de manera frecuente y sea de color amarillo mostaza con grumitos (apariencia de huevos revueltos). Es posible, y perfectamente normal, que muchos lactantes no hagan popó en varios días, ya que la leche materna produce muy poco residuo. Sin embrago, hay que estar muy pendientes de que esto no suponga para el ninguna incomodidad ni molestia, y que cuando vuelva a hacer no sea doloroso y la consistencia sea blanda.
  • aumente de peso y creca normalmente 
  • sea un bebé alerta y feliz
Como te sientes, importa
Pronto te vas a dar cuanta de que los bebés son muy perceptivos. Por lo tanto, nuestro estado de ánimo los afecta terriblemente. Por tal razón, hay que estar relajadas, tranquilas y descansadas. Si, si.. yo sé que suena muy fácil pero la realidad es que cuesta un poco ponerlo en práctica. Pero no es imposible. Recuerda que este periodo es primordial para que te compenetres con tu bebé, aprendas a conocerlo y establezcas, exitosamente la lactancia. Entonces es necesario que confíes en tus instintos, en ti y en tu bebé. Descansa cada vez que él duerma, sin importar que hora del día o de la noche sea. Dedícate a él y a ti, sin importar que la casa se caiga. Ya habrá tiempo para poner lavadoras y arreglar la sala. Este es su tiempo. Ya veraz que si te sientes tranquila, descansada y relajada, seguro las cosas van a fluir mucho mejor.

Las ayuditas
Existen muchos mitos urbanos sobre todo lo que una madre lactante debe tomar para aumentar su producción de leche. Es nuestro deber decir que TODOS estos consejos son solo mitos y realmente lo único que aumenta la producción de leche es el estímulo. ¿Recuerdas la ecuación? A más succión, más producción.  Eso si, es importante mantenerse bien hidratado (tomar solo agua estará bien) y alimentarse de manera saludable y balanceada. 

Bueno, y para terminar te quiero recomendar estos dos recurso que seguro serán de mucha ayuda para ti. El 1ero es esta Breve guía de ayuda para los primeros días de Lactancia Materna, que Anitza de la Liga de la Leche de Cancún y quien me colaboró amablemente para este post, me hizo llegar. El 2do es la página Alba Lactancia Maternaque dispone de una excelente información del tema, de manera clara y bien ordenada. 

Recuerda que TODAS las madres somos capaces de alimentar con leche materna, de manera exitosa, satisfactoria y placentera, a nuestros hijos. A veces nuestro mayor obstáculo esta en la mente, en nuestra falta de confianza y seguridad. Por eso, si a pesar de toda la información que revises las cosas no parecen ir del todo bien, busca ayuda, consulta a una asesora experta*, busca un grupo de apoyo a madres lactantes o a la Liga de la leche de tu ciudad. No te rindas, busca toda la ayuda que sea necesaria. Estoy segura que todo lo que hagas valdrá la pena. 

PD: Agradecimientos especiales a Anitza Quiñones y a Delia Carballo por su valioso apoyo y sinceros consejos cuando he necesito ayuda y para el desarrollo de esta entrada.

* Asesoras de lactancia en la red: 
1) Liga de la Leche de Cacun. Anitza Quiñonez. ligadelalechecancun@hotmail.com. @LLL_Cancun. Pagina en Facebook . 
2) Delia Carballo deliacarballo@gmail.com http://crianza.deliacarballo.com


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13 noviembre 2011

Peleando conmigo misma

Hoy amanecí peleando conmigo misma, en contra de mis teorías y deseos conscientes. Hoy, mi lado oscuro, mi inconsciente, me traiciona, me hace sentir exhausta de tanta teta, de los paños de agua tibia, de los masajes, de los chorros de leche retenidos y estancados que se niegan a salir. Hoy, cuando mis senos se congestionan y los conductos se tapan, y todo el tejido se pone duro como piedra y duele, duele mucho, odio la lactancia materna. Y comienzo a pensar y a desear cosas indeseables. Sintiéndome prisionera del dolor. Pensando, incluso, en terminar con todo esto pidiendo a mi ginecólogo una inyección.

La noche de anoche fue terrible. El dolor no me dejaba dormir. La ansiedad por que Sara mamara para amanecer mejor, me despertada a cada momento. Entre sueños trataba de adivinar que pasa, por qué de repente, sin ninguna razón real o aparente, mi cuerpo se descuadra y no funciona como siempre. Y me castiga, haciéndome dudar, sembrando semillas de astío, acercándome de a poco a tirar la toalla. Añorando cosas que mi yo consciente, de solo escuchar, se aterraría. 

Hoy amanecí peleando conmigo misma. Con ganas de no sentir lo que siento. Con ganas de desahogarme. No quiere decir que no este feliz de todo lo que la lactancia nos ha regalado. Ha sido hermosa y llena de cosas positivas: un vínculo inigualable con mi hija, una conexión mágica, una bebé de 15 meses saludable, que nunca se ha enfermado, que es tremendamente feliz, que sonríe todo el día. Gracias a ella, estamos colmadas de momentos maravillosos, que no tienen precio. Sin embargo, días como hoy pienso si ya no es suficiente. Si después de 15 meses no es hora de parar. El dolor y el cansancio nubla mi mente y no logro ver más allá con claridad. 

Nuestra lactancia ha sido un camino fácil y dulce. Tal vez por eso estas esporádicas crisis, son verdaderas crisis para mi. Entiendo(y siento) perfectamente porque tantas madres abandonan: con dolor, sin apoyo, con las hormonas y los sentimientos revueltos, con la sombra de las carencias infantiles acechando, con el regreso al trabajo, no dudo que yo también habría abandonado. Días como hoy me doy cuenta que no soy tan fuerte ni tan valiente como pienso. Días como hoy estoy segura de que mi lactancia ha sido exitosa más por que la suerte nos ha acompañado, que por mi entereza de carácter. La verdad es que hoy quisiera dejar de lactar, sin reparar en si es o no el tiempo, sin pensar en nada más. 


14 agosto 2011

Jugando, jugando, ando...

Silvia de Ser Madre: ¿toda una aventura! y Carol de Con ojos de Madres me invitaron a jugar algo llamado El Blog Topao en el que la idea es, según entiendo, revivir y volver a compartir entradas de tu blog, de acuerdo a unos categorías definidas. Luego se pueden invitar 7 blogs más para que sigan jugando y participen con un post en la actividada.


Entonces, sin más preámbulo, a jugar!!!


1. La entrada más hermosa: Recuerdo de como deje de ser Zarina, para ser "La mamá de Sara".
2. La entrada más popular: 
Des - bloqueo: mi cumpleaños de como transcurrió mi 1er cumpleaños siendo mamá.
3. La entrada más controvertida: La mamá de Sara declara... 
acerca de 
los principios y pautas con las cuales estoy criando a Sara desde el amor, la comprensión el respeto y el apego.
4. La entrada más útil: Lo natural es la teta, no el tetero! de como el conocimiento, la confianza y el apoyo son fundamentales para el éxito de la lactancia materna.
5. La entrada cuyo éxito te sorprendió: Agotada, así fue como termine después de los supuesto días de descanso de Semana Santa.
6. La entrada que no recibió la atención que esperabas:
 La mejor visita de lo bien que me hace estar rodeada de mi familia.
7. Entrada de la que estás más orgullosa: El parto que decidí tener
la historia de cómo la princesa de ojos gigantes y pelo acaramelado llegó una madrugada a nuestras vidas, y las cambio para siempre.

Y ahora invito a participar de este juego a:

Bren de Amo ser Mamá
Oli de Azul Celeste
Ana de Creciendo con David
Katrina de Criandonos
@Mousikh de Una mirada al otro lado


Muero por leer sus respuestas!!! 

02 diciembre 2010

Lo natural es la teta, no el tetero!

Es increíble que tengamos que hacer una afirmación de este tipo. A pesar de estar repletos de informes de Organización Mundial de la Salud (OMS) y de La Liga de la Leche (LLL)  (y de un montón de autoridades más), que confirman nuevamente los innegables beneficios de la leche materna, el promedio de lactancia materna exclusiva en Colombia es de 2.2 meses. Si, solo 2 meses, cuando la recomendación de la OMS es de 6 meses exclusiva y 2 años complementaria con otros alimentos. Pero, ¿qué es lo que pasa?, ¿por qué las mamás no le dan leche materna a sus bebés, si es práctico, gratis y lo más saludable para él? Desde mi experiencia tengo que decir, que para dar leche materna se necesita conocimiento, confianza y apoyo.

Conocimiento, porque la lactancia materna ha dejado de ser sabiduría cultural que se transmite de madres a hijas por el entramado de nuestra sociedad. Entonces algo que deberíamos saber y conocer naturalmente, simplemente por ser mujeres, es un universo totalmente desconocido para nosotras. Por eso cuando llega la hora de amamantar no tenemos ni idea como debe ser, que es o no es normal, que vamos a sentir y como se va a comportar nuestro cuerpo. Cuando quede embarazada de Sara, trate de documentarme al máximo acerca de todo lo que implicaba la maternidad, eso incluía la lactancia materna. Por mis manos pasó un libro que recomiendo muchísimo "La alegría de amamantar" de María E. Carvajal de Guerrero, fue fundamental para descubrir los beneficios nutricionales y afectivos de la lactancia materna.

Confianza. Como para la mayoría de las cosas que queremos hacer en la vida, para una lactancia exitosa, la confianza juega un papel determinante. Es necesario estar seguras de que somos absolutamente capaces de hacerlo. Nuestro organismo ha sido diseñado para una lactancia exitosa. El fracaso de la lactancia no se da por incapacidad fisiológica sino por practicas erradas en el manejo de la misma. En este caso, querer es poder.

Apoyo. Voy a decir algo que nadie quiere decir: la lactancia no es fácil, no es un camino dulce lleno de pétalos de rosas. Necesitamos adaptarnos a mil cosas nuevas en nuestra vida con la llegada del bebé, y la lactancia es solo una de ellas, pero es tal vez de las más importantes. Por eso es importante contar con el apoyo de TODOS: esposo, abuelos, amigos, amigas, etc. Sin apoyo, en pleno posparto, agotadas, confundidas y hormonalmente inestables, las posibilidades de la lactancia exitosa y prolongada son cada vez menores. Tenemos derecho a "amamantar a nuestros hijos a demanda, en cualquier lugar, sin miradas ni comentarios de desaprobación y hasta que el niño lo desee". Tengo que reconocer que hacer valer este derecho en nuestra sociedad no es fácil. Varias veces yo misma me he sentido intimidada y avergonzada cuando estoy en un restaurante o en cualquier otra parte, incluso en la sala de mi casa y tengo que sacar la teta y darle de mamar a Sara. No debería sentirme así, por que lo natural es la teta no el tetero. Pero lamentablemente para nuestra sociedad, dar teta en público es algo inapropiado y hasta obsceno. Si quieres dar teta, quédate en tu casa, encerrada en tu cuarto y que nadie se entere, ¿por qué?. Me ha costado algo de trabajo pero de a poco he perdido la vergüenza y el pudor en cuanto a este tema y Sara recibe su porción de leche materna en donde y cuando la pida. 

Por último solo quiero reiterar que TODAS las mujeres somos capaces de amamantar a nuestros hijos alegre y exitosamente; ver su progreso día tras día y saber que todo a sido gracias a nuestra leche, es gratificante y satisfactorio. Realmente vale la pena. No tengo duda que al amamantar a Sara estoy haciendo algo realmente importante para las dos.

Dos buenas guías online de lactancia materna y un folleto en varios idiomas

25 noviembre 2010

Todo tiene sentido tres meses después

Mi princesa, como he decidido llamar a Sara, tiene ya 3 meses y 25 días. Increíble!!! Después de la crisis de estos primeros meses, que nada tiene que ver con la felicidad inmensa que siento cada vez que la veo, por fin me siento en mi piel otra vez. No sólo porque ya casi estoy en mi talla (he bajado10 kilos, y aun me faltan 5) sino porque estoy recuperando de a poco mi identidad.

Porque todo este cuento de volverse mamá es una real metamorfosis. Primero, cuando estás embarazada las hormonas hacen fiesta contigo. Por fortuna, nunca tuve mareos, ni vómitos ni antojos, sólo me dominó un sueño incontrolable hasta el último minuto. Sin embargo, de los cambios emocionales no me salve: te sientes vulnerable, supremamente sensible, frágil, extraña. Y claramente todo eso tiene que ver con las hormonas que vienen y van, y con los cambios físicos que estas experimentando.

Durante esos 9 meses, cada minuto que pasa eres literalmente otra.  Cuando te comienzas a acostumbrar a tu nueva figura, una semana después tienes otra: primero ancha sin barriga, luego una barriga de llenura y, luego, una barriga monumental, acompañada de toda clase de dolores nunca antes sentidos. Y entonces comienzas a tratar de imaginar cómo será tu vida cuando tu bebe nazca. Nada de lo que puedas imaginar se acerca a lo que serán esos tres primeros meses. Yo creo, -o más bien estoy segura- que pasamos por una verdadera crisis de identidad. No es que no estemos felices, sino que además estamos bastante confundidas. Y es que después de haber pasado por miles de cambios durante el embarazo y comienzas a tener tu vida ajustada a la barriga monumental, a los dolores de espalda y pelvis, y a tu “yo” embarazado, de un día para otro, pasas, de nuevo, a ser otra, una que no conoces y que nunca habías sido. Pasas a ser la mamá. Y, lamentablemente, para eso, en nuestra sociedad actual ni te preparan ni te acompañan, porque nos crían para ser hijas, profesionales exitosas, mujeres independientes, autosuficientes, educadas y bellas, pero no madres. Ya no contamos con esa valiosa red de mujeres (madres, tías, hermanas, abuelas y amigas) con la que nuestras madres y abuelas contaron en el pasado, y que era un fortín físico, emocional y espiritual, que te soportaba y te hacía más liviano el tránsito por esta etapa.

Ahora, por múltiples razones, validas o no, nos toca solas, con las uñas, con lo que podamos. Esperando que nuestro instinto aflore lo más pronto posible y nos llene de seguridad y tranquilidad, para capotear esta marea de sentimientos encontrados y cambios inesperados. Erróneamente esperamos, después de dar a luz, el día en que todo vuelva  la normalidad, en que todo vuelva a ser como antes. Y es que una cosa es decir y tratar de hacer consciente que la vida te va a cambiar y que la vida que conocías llego a su final, y otra muy distinta es vivirlo y asimilarlo.

Y el tiempo pasa y un día cualquiera entiendes que la vida, felizmente, te cambió para siempre. De nuevo comienzas a sentirte tú, a manejarte con propiedad en tu nuevo rol, a gusto con la mamá que eres ahora, y te reconoces nuevamente, cómoda dentro de tu propia piel.
Todo esto solo lo comencé a entender con unos textos de Laura Gutman que me gustaría compartir con ustedes. Estoy segura que también las llenará de luz y claridad como a mí. http://www.facebook.com/note.php?note_id=457979247206 y http://www.facebook.com/note.php?note_id=457980942206
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