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01 mayo 2014

Aniversario del destete

Si la memoria no me falla acabamos de cumplir un año del destete de Sara. Un año ya paso sin que nuestro vinculo este mediado por eternas tetadas en las noches o al medio día, cuando regresaba a casa a almorzar. En esos momentos no hablabas tanto, así que la lactancia era nuestro lenguaje. Y tengo que decir que era maravilloso.

Ahora, un año después eres otra. Eres una persona que dice exactamente lo que quiere, y nuestro vínculo, aunque fuerte, es distinto, es otro. Ahora me dices sin reparo que te sientes "ansiosa" o triste, que me extrañas y que no te quieres separar de mi. Que odias que mañana no sea domingo y que quieres dormir a mi lado, que necesitas más besos y un par de fuertes abrazos. 

Ahora, a pesar de que hace más de un año que no lactas, aún te emocionas cuando me ves desnuda. Es como si mi pecho al descubierto te trajera los mejores recuerdos. Se que tienes los mejores recuerdos. Y sonríes, y no te resistes. Y los acaricias, les hablas, les dices que los quieres, te sumerges en ellos, con una mirada llena de felicidad y electricidad, la misma mirada cómplice de los primeros años. 

Para ti, mi pecho no es mío, sigue siendo tuyo. 

Y tengo que decir que ahora también es maravilloso.


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05 noviembre 2013

Yo te banco



Mi lactancia no hubiera sido la misma sin la ayuda del extractor de leche. El primero que tuve era sencillo, manual, pero súper útil. Lo heredé prácticamente nuevo de una amiga que, aunque tuvo la mejor intensión para dar teta, no lo logró. Recién nació Sara, lo usaba mucho: 2 y hasta 3 veces al día. No me gustaba sentir mis senos templados a punto de explotar, así que le daba a Sara toda la teta que pedía, y además me sacaba toda la leche que no se tomaba para guardarla en bolsitas en la nevera. Alcanzaba a almacenar hasta 12 onzas diarias!!! A ese ritmo, al cabo de unas cuantas semanas mi hija estaba grande y hermosa, y la nevera llena de leche congelada. 

Luego, pase a un extractor un poco más sofisticado, eléctrico, doble. Este me lo presto otra amiga, porque el manual heredado, de tanto uso, se daño. Me costó acostumbrarme a usarlo. Prefería el manualito, más demorado, pero más para mi. Mucho tiempo después entendí que a esa alturas realmente no lo necesitaba. Sara ya tenía un año. La lactancia estaba perfectamente establecida hacia tiempo, y el extractor era más para sentirme aliviada cuando sentía los senos cargados, que para ayudarme a mantener la lactancia de Sara. Pero era imprescindible en mi vida, y así lo use varios meses más. 

Hoy sé que gran parte del éxito de mi lactancia se lo debo a ese par de aparaticos que mis amigas, de manera altruista, me facilitaron. Ellas sin saberlo, me "bancaron". Me ayudaron a establecer exitosamente mi lactancia, a tener la tranquilidad queda una nevera llena de mi leche, a aliviar el dolor cuando tuve alguna obstrucción, a sentirme cómodo en mi propia piel cada vez que lo necesite, cada vez que lo sentí necesario.  

Por eso, cuando estaba revisando el número 4 de la revista Enredo de Las Casildas no pude más que sentirme inmensamente feliz e identificada por la iniciativa "Yo te banco", el primer Banco de Sacaleches de Argentina (y creo que de la región), a través del cual cualquier mujer puede tener acceso al extractor que necesite, usarlo el tiempo que desee y luego, devolverlo para que otra mamá lo use. Simple, inteligente y maravilloso. 

Durante los dos años que tiene la iniciativa, los equipos han viajado por todo el país, ayudando a madres lactantes en sus casas, oficinas y hasta en los hospitales. La mayoría son regalos de otras mamás que al conocer la propuesta, ofrecen el sacaleches que ya no usan. En algunos casos son donaciones de algunas marcas conocidas. ¿No les parece increíble? Esta iniciativa está en pié, funcionando y ayudando de manera desinteresa a muchas mamás que de no ser así, no habrían tenido la oportunidad de disfrutar de los beneficios de un sacaleches. Mujeres ayudando a mujeres. Tribu. Increíble que a ningún gobierno de estos que dicen apoyar la lactancia materna, se le haya ocurrido una idea tan inteligente, útil y sencilla. Esto si es apoyar la lactancia materna.

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09 octubre 2013

Sigues aquí


Pasan los días y sigues aquí. No me molestas, de hecho a menudo alegras mis días trayendo recuerdos que no quiero olvidar, cosas que ya abría archivado si no estuvieras. Pasan los días y sigues aquí. Algunos días más presente, otros ligeramente perceptible. He leído que es normal - aunque inusual- que no hayas desaparecido, y me pregunto, si no será que mi mente o mi añoranza de otras épocas es lo que te mantiene viva y fluyendo en mis pechos. 

Pasan los meses y la verdad es que estoy tan acostumbrada a tenerte conmigo que casi olvido que a pesar de que Sara no mama, continuas produciéndote dentro de mi. Y, pienso, ¿por qué sigues acá?, ¿cuanto más durarás?, ¿qué tengo que aprender?, ¿qué me quieres enseñar? Y te siento y lo sé. 

Si recapitulo, tengo la certeza de que ahora te conozco mejor que antes. Y a través de esta observación inconsciente de ti, he descubierto como cambias con mi ciclo, como estás viva y como mi cuerpo acoge tu vitalidad y se nutre de ella de mil maneras distintas, en cada momento del mes. Como haces crecer el volumen de mis curvas, como a veces eres clara y otras, espesa, aceitosa y mucho más oscura. Estás tan viva. Y ese sentimiento me confirma mi propia fuerza, haciéndome sentir viva, útil, fértil. 

Pasa mi vida, nuestras vidas y sigues aquí. Y no tengo idea de cómo será cuando no estés. De cómo sentiré tu vacío después de que has ocupado tanto espacio físico y emocional en mis días. Por que no estarás para siempre, no necesitas estar para siempre. Así que disfruto y trato de entender lo que me regalas, hoy, ahora, aquí: conexión conmigo misma, conversaciones con Sara que antes eran imposibles, conocimiento de mi cuerpo, de su poder, de nuestro maravilloso poder.  

Gracias por llegar, seguir aquí y permanecer el tiempo necesario.

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08 agosto 2013

¿Qué podemos hacer? #SMLM2013

Que una madre y su bebé pueda disfrutar de una lactancia exitosa es responsabilidad de todos. Desde la madre, pasando por el padre, la familia y los amigos, todos podemos hacer algo para garantizar que así sea. Por eso no he podido resistirme a compartir estas láminas desarrolladas por la OMS donde se explica claramente lo que cada uno puede aportar y hacer, por que a veces lo único que falta para sacar una lactancia adelante es comprensión, colaboración y apoyo. 






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05 agosto 2013

Lactar #SMLM2013

Lactar a nuestros bebes es, tal vez, de las labores más complicadas cuando nos embarcamos en la tarea de maternar y criar. No porque el acto en sí sea algo difícil y complejo, sino por que implica tanta entrega emocional y personal, que nuestro ser, acostumbrado a vivir únicamente para el mismo, protesta y se resiste con todas sus fuerzas. 

Entonces no basta solo con querer. En estas circunstancias, nuestra fuerza de voluntad y determinación no son suficientes. Necesitamos leer, investigar, rodearnos de otras madres, apoyarnos en nuestro esposo, en nuestra madre, en cualquiera que esté disponible y a la mano. Entonces, si contamos con suerte y con el sostén correcto, las cosas comienzan a marchar mejor. Y esa entrega, que nos parecía insoportable, que nos sumerge en un mundo de tinieblas y sin razón, comienza a ser deseable, disfrutable, necesaria. 

Y comenzamos a comprender que la teta es mucho más que leche y que aunque nuestra motivación inicial para ejercer de mamíferas hayan estado basado en el montón de argumento científicos que corroboran la superioridad de la leche materna, la realidad es que dar teta es darnos en cuerpo y alma, es conectarnos con nuestros hijos para conectarnos con nosotras mismas, es comprender que nuestro poderío no radica en nuestra capacidad de razonar sino en nuestra increíble y única capacidad de sentir y de amar. 

Amamanté a Sara 2 años, 8 meses y 1 semana. Y aún ahora, 4 meses después, mis pechos siguen goteando leche y mi alma se deleita en los recuerdos de todos los momentos mediados por este contacto especial, llenos de pura corporalidad, de piel, de miradas, de ser un solo ser con dos corazones latiendo al unísono.  

Dar la teta a mi hija con libertad durante tanto tiempo ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la maternidad. No solo por que el momento de estar juntas y conectadas era de por si único, sino por que el vínculo que construimos juntas a punta de teta y leche sobrevive fuerte e intacto aún ahora, que la teta ya no existe. Y ese vínculo nos salva, nos cobija, nos protege, nos mantiene unidas ahora y, estoy segura, que para siempre.






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17 junio 2013

2 años, 8 meses, 1 semana


Eso duró nuestra lactancia: 2 años, 8 meses, 1 semana. Y me parece mentira que haya sido tanto y al mismo tiempo tan poco. Creo que en perspectiva siempre me parecerá poco. Tal vez por que quisiera recordar y revivir cada momento y mi mente floja no logra traer cada detalle de regreso.

Este tiempo que compartimos, unidas por un acto tan simple y al mismo tiempo milagroso, es uno de los mejores regalos que me has dado. Un regalo que me permitió entregarme como madre y descubrir la inmensa capacidad que tengo de dar, de darme a ti, de ser una contigo, de sentirte y escucharte sin palabras, de brindarte consuelo y de ofrecerte lo que soy libre, sin reservas ni egoísmos. 

Este también fue un regalo de confrontación personal, que me empujo de frente a mis propios defectos, a mi oscuridad más profunda, a mi ilusión de control y perfección inexistente, con grandes y dolorosas lecciones.

No puedo no ver el fin de nuestra lactancia con una inmensa nostalgia. Con la certeza de haberla vivido al máximo, tanto en los días hermosos como en los oscuros, con decisión, convicción y fortaleza, con momentos de inmensa alegría y con instantes de miedo acumulado en el estomago y la garganta, con ganas de abandonar, con segundos de hastío seguidos de una inesperada satisfacción y felicidad, aprendiendo a confiar en mí y en ti, en nosotras, llenas de amor y de coraje, segura de la importancia de cada minuto, de este vínculo fuerte y maravilloso, que se tejió entre nosotras a través de todo este tiempo.

Hoy, por fin me siento clara para escribir este post. Hoy, casi 3 meses después de tu última toma, tengo que decir que el duelo ha sido lento e importante. El bajón de oxitocina fue como un aterrizaje forzoso del que aún tengo algunas heridas. Nuevas maneras de relacionarnos, nuevos encuentros y desencuentros se cruzan en nuestro camino. Seguimos tomadas de la mano, caminando este camino, creciendo juntas. Y hoy, por fin, lo entiendo. Y estoy feliz de que estemos aquí y de seguir adelante. 


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20 febrero 2013

No puedo evitarlo


No puedo evitar sentirme triste por tantas lactancias fallidas a mi alrededor. Si trato de hacer un recuento, no logro encontrar a ninguna mamá reciente conocida, que haya podido amamantar a su bebé placenteramente, más allá de los 3 meses. La mayoría alcanzan a dar un mes o hasta los 3, y algo siempre pasa. Y me entristece escuchar sus historias. Ver la desilusión en las caras de algunas y el alivio en las caras de otras. Ver como al mundo entero le parece normal y mejor el tetero. Y como prácticamente no existe nadie cercano que entienda mi experiencia de casi tres años de teta. Mi hija y yo, en este aspecto, somos como "perros a cuadros". Un fenómeno exótico digno de documentar. De hecho, esto que vivimos es tan inusual y extraño, que estoy segura que la mitad de la gente que se entera cree que es mentira, que me lo invento, que no me sale leche, que estamos equivocadas, que estoy condenada - como si fuera una tortura- a tener a "esa niña" pegada a mi toda la vida. 

Lo cierto es que para mí la lactancia ha sido una tabla de salvación en muchos aspectos. Una experiencia, al mismo tiempo, maravillosa y terriblemente confrontadora. Me ha permitido conectarme conmigo, con mi poder femenino, con mis "súper poderes", llenándome de una seguridad y fuerza que desconocía. También se ha convertido en un vehículo para  identificar mis miedos y hacer frente a mis fantasmas. Me ha sacado de la rigidez y la obsesión por el control, y me ha enseñado a fluir con el momento, con mi estado y con mi hija. Me abrió de par en par una ruta de conocimiento hacia mi pequeña, un canal no verbal de comunicación que ha sido valioso y afortunado para ambas desde que era una diminuta bebé, y aún ahora, que es más grande y se comunica de muchas otras formas.

Para Sara, sé también que es una fortuna. Lo veo es su ojos cuando mama. Y lo escucho es voz cuando la pide con desespero, o cuando llora y la busca como consuelo. Y, aunque ya entiende que "la tetica" no es de su propiedad, la reclama, la pide, se despide de ella, y cuando la lástima sin querer, se disculpa conmigo. Claramente nuestra lactancia no es la misma de cuando estaba recién nacida. De hecho, durante este tiempo nunca ha sido la misma, nunca. Día a día ha ido mutando, con etapas difíciles y otras tremendamente placenteras, pero con un balance inmejorable, inolvidable. 

Tal vez por que mi experiencia con la lactancia ha sido un camino inmensamente disfrutado, me da una pena profunda ver que tantas mamás y bebés se la pierdan. Me gustaría que más mujeres pudieran recorre este camino como yo y sentir el poder que les da ser mamíferas y salvajes. Abandonarse a su instinto y sentirse así, a través de su capacidad de alimentar a otro física y emocionalmente. Es como cuando uno descubre un secreto maravilloso que lo hace inmensamente dichoso y le parece increíble que los demás no lo disfruten y se lo pierdan sin razón.

Y si, lo sé. Sé que es un tema inmensamente personal y que puede ser una decisión clara o simple azar, en el que influyen miles de cosas. Y no critico a nadie, ni pienso que se es mejor o peor madre por tomar una u otra elección. Simplemente es que quisiera que todas las mamás del mundo pudieran vivir una experiencia como la mía. Y cuando veo que muy pocas lo logran no puedo más que sentir tristeza. Simplemente no puedo evitarlo.


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20 septiembre 2012

Lactation, una app para nosotras

Hoy, les quiero hablar de temas un poco más triviales pero no menos importantes para todas las mamás que amamos la lactancia materna y estamos lactando a nuestros hijos en este momento. 

Husmeando en Google Play me encontré una aplicación realmente útil para nosotras: lactation. Como dicen en su descripción es "una aplicación para mamás y médicos sobre compatibilidad de la lactancia materna con prescripciones médicas, contaminantes ambientales, enfermedades y plantas medicinales".  Me llamo la atención, la descargue y realmente, me ha parecido que vale la pena tenerla. Es simple y muy sencilla de usar. Simplemente ingresas el nombre de lo que deseas consultar y la aplicación te indica el nivel de riesgo con una escala que va de 0 a 3 ( donde 0 es totalmente seguro y 3 altamente peligroso o perjudicial). Además te da alternativas al medicamento en los niveles de riesgo y si lo deseas, puedes consultar las referencias bibliográficas de la información que brinda. Lo que me parece más útil es que no solo te permite consultar acerca de medicamentos sino también sobre enfermedades, plantas medicinales o hierbas aromáticas y contaminantes. Ahhh y esta disponible en android y apple totalmente gratis :)

¿La conocían? pues aunque para mi es totalmente nueva, al parecer es bastante popular. De hecho fue calificada como una de las 4 mejores aplicaciones en la categoría "embarazo" por un grupo de mujeres españolas y ahora entiendo porque. 

De Apps Sanitas


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31 julio 2012

Una maravillosa experiencia

Hoy, Sara y yo, cumplimos 2 años de lactancia materna. Su cumpleaños no solo es la conmemoración de su nacimiento a la vida y de mi nacimiento como madre. También es el comienzo de nuestra aventura, de nuestro vínculo a través de esta experiencia solo nuestra. 
Como ya muchos saben, todo se nos dio muy naturalmente. Y si ahora hago memoria, puedo identificar claramente todas las etapas por las cuales hemos pasado y como casi sin darnos cuenta, dar teta se integró a mi vida, a nuestras vidas, como un acto que nos llena de satisfacción y felicidad. 
La verdad es que nunca pensé que no iba a ser capaz, o que iba a tener poca leche, o que mi hija se iba a morir de hambre. Nunca me preocupo su peso. Nunca tuve horarios, ni tiempos. Nunca me sentí tan segura, tan mujer. Fueron meses enteros sumergidas en nuestro espacio íntimo, en nuestros propios ritmos, en nuestro universo único, inundado de oxitocina, con toda la energía concentrada en dar y amar.
Hoy esta maravillosa experiencia continua, con tiempos distintos, con ritmos renovados, con espacios y necesidades diferentes pero conectándonos tal vez más que el 1er día, de manera perfecta, de una manera que solo Sara y yo comprendemos, haciéndonos inmensamente felices. No me imagino nuestra relación sin la lactancia. No me imagino nuestra vida de madre e hija sin el placer infinito de estos momentos llenos de entrega y magia.

Tal vez por eso, quise aprovechar la celebración del Día Mundial de la Lactancia Materna para decirles a todas las madres reciente o a aquellas que están apunto de convertirse en madres, que no se pierdan la maravillosa experiencia de amamantar a sus bebés todo el tiempo que quieran, sin restricciones, a demanda, sin limites. 
Mi consejo para el éxito es simple: información, autoconfianza, apoyo y perseverancia.  Por eso las invito a que se documenten del tema, a que aprendan como funciona su cuerpo, cuales son las necesidades de su bebé. Lean todo lo que tengan que leer, llénense de argumentos, de conocimiento que las fortalezca, que construya su confianza. Solo así estarán seguras de que son capaces, de que la leche no se corta, de que todas podemos alimentar a nuestros bebés con nuestra leche de manera placentera y exitosa. Busquen apoyo en su pareja, en sus pares, hagan tribu. Luchen por su lactancia, es su derecho, es el derecho de sus hijos, y es el mejor regalo que pueden darse.


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02 julio 2012

Señora, es hora de que su hija deje la teta

Eso me dijo la pediatra de urgencias el miércoles de la semana pasada. Sara tenía una diarrea extraña desde el lunes y, lamentablemente, la piel de su cola había sufrido las consecuencias. No tenía ningún otro síntoma, pero como ya estábamos a mitad de semana y la diarrea continuaba, decidimos llevarla a urgencia para revisión. Y en medio de la revisión la pediatra pregunto que leche de formula tomaba, para recibir la respuesta que no esperaba: "no toma ninguna, nunca ha tomado por que aún toma teta". 

Acto seguido comenzó el típico discurso de nunca acabar. Ya saben a lo que me refiero. Así que con voz condescendiente me dijo palabras más, palabras menos, lo siguiente: 

"Mamita ( perdón!!! hace años que soy una adulta y no me hace nada de gracia que me infantilicen) te voy a explicar por que es hora de que vayas pensando en quitarle la teta a la niña: primero, la leche materna después del 1er año no alimenta (FALSO). Se recomienda más alla del año únicamente en países del continente africano o en familias que viven en una situación muy precaria y no tienen más que darle a los niños (¿AHHH?, ¿cómo así?, ¿Solo si vivo en África o soy pobre mi leche es buena y alimenta?... FALSO). Además, como la leche materna es como agua (FALSO otra vez), la niña se llena y no come bien (FALSO de nuevo), ni aprende a comer otros alimentos (más FALSO imposible). Dos, los niños que toman teta tanto tiempo son inseguros (FALSO, de hecho es todo lo contrario), aprensivos (otra vez FALSO) y demasiado apegados a la mamá (y, si esto fuera cierto que no lo es, ¿qué tiene de malo?). Y tres, los niños que maman cuando ya tienen dientes pueden sufrir de deformaciones dentales o algo así, claro que pasa muy poco (FALSO). Quiero que sepas que es por el bien de la niña (lo recuerdo y aún no puedo creer que haya dicho esto) y, porqué no, para que la mamá descanse (¿me hablas a mi? helloooo!!!! yo estoy aquí!!!, no hables de mi, en mi precencia en tercera persona... y además, ¿descansar de qué?, ¿por qué asumes que estoy cansada de darle teta a mi hija?)".

Mientras hablaba y repetía una y otra vez este montón de falsos argumentos para tratar de convencerme de algo de lo cual, ni ella ni nadie, va a poder convencerme, sentía como el pulso se me aceleraba y el rostro se me ponía rojo y caliente. Lo cierto es que dejé _que hablará, sonreí y cambié de tema de forma tajante. Ella calló y pude ver por su mirada que entendió, perfectamente, que se metió donde nadie la había llamado, que no me hizo nada de gracia y que se había topado, literalmente, con una pared de frente. 

Salí de ese consultorio como si me hubiera tragado un sapo: molesta, indispuesta, furiosa, con un sentimiento de que habían sobrepasado mis límites metiéndose sin permiso conmigo, con mi hija y con mi intimidad. La cabeza me daba vueltas y pensaba: ¿por qué no hice nada?, ¿por qué no le dije esto o aquello?, ¿por qué?, ¿por qué? y más ¿por qué?. Y mientras los minutos pasaban y yo esperaba en la sala los resultados del examen de mi pequeña, se me enfrió la cabeza y comencé a entender que mi lactancia de 2 años es una cosa súper exótica hasta para el personal médico. Con este tipo de consejos que vienen de los que deberían ser expertos en el tema es más que obvio qué las madres de mi país, en promedio, solo den teta a sus bebés los dos primeros meses.

Lo reconozco, me llené de tristeza, porque si a mí, que estoy convencida y segura de mi lactancia, que leo casi a diario del tema, que estoy documentada y cuento con suficiente conocimiento para exponer y defender el asunto y mi decisión al respecto, me cuesta trabajo enfrentar a un "doctor" en el tema, cuando tengo claro que no es en absoluto de su incumbencia, no me imagino como se sentirá una mamá cualquiera que solo está siguiendo su instinto, que va a consultar al pediatra por cualquier otra cosa y éste, como si nada y sin ninguna dimensión de lo grave de sus palabras, le aconseja, así no más, que si quiere seguir siendo una buena mamá es hora de que destete a su bebé.

Cuanto camino por recorrer nos queda... pero por fortuna estamos en eso.. estamos recorriendo el camino. 


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23 abril 2012

Mi experiencia con la extracción de leche materna

Se podría decir que soy una "madre experimentada" no solo en lactancia sino también en extracción de leche materna. De hecho comencé a extraerme leche de mis pechos y a almacenarla para Sara, casi desde el 1er día. Al principio, estaba un poco obsesionada por que mi pequeña tuviera una reserva lo suficientemente alta para alimentarse de mi leche, si yo tenía que salir, volver al trabajo, viajar o algo parecido. Con el tiempo paso a ser, más bien, mi manera de evitar sufrir de una temida y dolorosa mastitis

Con los meses, era tanta la leche que me había extraído que llego el día en que la nevera estaba repleta de bolsitas blancas debidamente marcadas y selladas. Hasta que comprendí que era matemáticamente imposible seguir aumentando las reservas, no solo porque ya no había más espacio en refrigerador sino por que Sara nunca alcanzaría a tomarse esa cantidad de leche. Desde ese momento, aunque continué con la rutina diaria de extracción, no la almacené más. Sara tenía disponible siempre un tetero con leche extraída del mismo día, por si yo tenía que salir. Pero la realidad era que prácticamente nunca se la tomaba por que, evidentemente, prefería tomar la leche en su envase original. 

Creo que mi rutina de extracción duró, más o menos, 14 o 15 meses. Luego, buscando y leyendo en internet, entendí que la extracción, más que evitarme la mastitis, había contribuido enormemente a incrementar mi producción de leche materna. De hecho, Sara mamaba a demanda y yo, además me extraía una o dos veces en el día un promedio de 12 oz. Era impresionante. Creo que en esa época hubiera podido alimentar a trillizos son ningún problema.

Un buen día, cuando por fin perdí el miedo a la mastitis y me canse del extractor, decidí que no tenía mucho sentido seguir haciéndolo. Sara era una bebé grande que seguía tomando mucha leche materna pero que también comenzaba a comer consistentemente otros alimentos. Yo estaba más que tranquila con respecto a mi capacidad de alimentar a mi bebé y necesitaba dejar de producir montones de leche sin ningún fin. Así que un buen día la extracción termino. Y aunque al principio mis pechos se congestionaron un poco y he sufrido dos o tres conatos de obstrucción del conducto mamario, la mastitis nunca apareció y, con el paso del tiempo, mi cuerpo se auto reguló y comenzó a producir solo lo que Sara necesitaba, sin ningún tipo de inconvenientes.

En resumidas cuentas creo que la extracción de leche materna es un recurso muy valioso del cuál las madres podemos echar mano hoy en día para ayudarnos a mantener y perpetuaran la lactancia tanto como deseemos, principalmente si somos madres de múltiples o hemos vuelto al trabajo. Yo la recomiendo 100%, sin importar cual sea el motivo por el cual recurramos a ella. Si desean conocer detalles sobre las diferentes técnicas de extracción, tipos de extractores y correcto almacenamiento y administración de la leche almacenada les recomiendo visitar Alba Lactancia Materna.

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13 febrero 2012

Consejos básicos de lactancia para mamás novatas

En mi oficio como distribuidora de Abrazarte Portabebes y asesora de porteo tengo contacto con muchas madres. Y cuando les comento que Sara y yo hemos tenido la fortuna de gozar de una feliz y exitosa lactancia materna por más de 18 meses (y contando), la mayoría expresa sus deseos de poder disfrutar de una lactancia similar. Lamentablemente, no siempre las cosas van bien. Ellas están muy inseguras, llenas de dudas y poco informadas al respecto. La mayoría pensaba, inocentemente, que cuando el bebé naciera, la lactancia se daría natural y facilmente. Desafortunadamente, en la mayoría de los casos, la realidad es otra y las presiones son muchas: falta de apoyo en el hospital, personas que recomiendan dar mejor tetero y leche artificial, desconocimiento de cómo funciona la producción de leche materna y de qué es la lactancia a demanda. 

Por eso, este post está dedicado a todas las mamás que tienen su 1er bebé y quieren sacar adelante su lactancia, o aquellas que están embarazadas y sueñan con alimentar a su hijo únicamente con leche materna, o a las que ya son madres de un niño mayor y lamentan haber tenido una lactancia dolorosa y fallida, y desean poder lograrlo con su 2do o 3er hijo. Este post es para todas. Para que más mamás podamos disfrutar de los beneficios y placeres de la lactancia materna. 

La importancia del 1er momento
Es primordial que puedas tener a tu bebé en tu regazo a penas nazca. No sólo por que eso va a fortalecer tu vínculo con él, sino también porque de esta manera lo podrás colocar en tu seno lo antes posible, estimulando la subida de la leche. Los primeros días tu bebé se va a alimentar con un líquido lleno de anticuerpos y vitaminas esenciales, llamado calostro. Por el momento tu bebé no necesita nada más, por lo que no hay que darle agua ni ningún suplemento de leche artificial. Tu cuerpo poco a poco comenzará a producir leche. Entre el 3 y 6 día notarás que el calostro comienza a tornarse blanco oscuro. En ese momento sabrás que estás produciendo leche materna.

La leche materna es a demanda
Esto es tan simple como que le vas a dar seno a tu bebé siempre que el pida, sin importar si comió hace 5 minutos o hace 3 horas. Lactancia a demanda quiere decir que no existe tiempo ni horarios fijos para que el bebé coma. Esto es crítico a la hora de asegurar el éxito, ya que durante los primeros 3 meses este comportamiento prepara al cuerpo y determina cual será la producción de leche que el bebé necesitará durante los meses siguientes. Esta es la única manera de que el bebé coma lo suficiente, y de que tu produzcas la cantidad de leche que él necesita. La ecuación es simple: a más succión, más producción; a más demanda, más leche. Sin embargo, también es muy importante tener en cuenta el vaciamiento. Y, ¿esto qué es? La leche lleva un componente que frena la producción. Esto hace que cuanto más lleno esté el pecho, más lentamente se producirá la leche (si no, nos explotarían los senos). Por eso, cada vez que vaciamos el pecho, se reactiva la producción. Es decir, para establecer una buena producción no sólo necesitamos de la estimulación sino también del vaciamientoUna vez se establezca la lactancia, las tomas serán mas espaciadas y será el mismo bebé quien determine sus horarios y rutinas a la hora de alimentarse.

Seguir las señales
Desde los primeros momentos es importante comenzar a identificar las señales que te avisan que tu bebé tiene hambre para evitar darle de comer cuando ya esta hambriento, irritado y desesperado. Si esperamos hasta que el bebé esté en ese estado, lo más seguro es que no coma bien ni lo suficiente. Por eso hay que estar atento si se chupa las manos y los dedos, o si saca la lengua. Estas son señales de que es hora de una tetada.

La confusión: ¿pezón o biberón?
Succionar de un biberón o chupete, no sólo es distinto a succionar leche del seno, sino que también requiere menos esfuerzo. Por eso, a algunos bebés podría afectarles el uso del chupo o del tetero, con respecto a la instauración de la lactancia materna, ya que con el tetero la leche le sale mucho más facilmente. Así, para evitar confundir al bebé y tener problemas sobre todo en las 1eras semanas, es recomendable utilizar métodos alternativos como la cuchara o jeringa, que cumplen la misma función que el tetero sin probabilidad de causar confusión. Si definitivamente estos métodos alternativos no son los tuyo, te podría recomendar el biberón "Calma" de Medela, ya que este es el único que tiene un válvula que obliga al bebé a succionar de manera similar a como debe hacerlo del pecho, a la vez que le hace ejercitar la musculatura que interviene en la succión.

Es importante mencionar que aunque el tetero no es lo más recomendable, esto no quiere decir que sea el "demonio de las 7 cabezas". Lo cierto es que si tienes problemas serios, el tetero puede ser una opción que te ayude a que tanto tu como tu bebé estén bien, mientras consultas a un experto y sacas adelante tu lactancia. dar un biberón no debe verse como un fracaso, sino más bien como una especie de soporte temporal, para trabajar en la solución de los problemas que se puedan estar presentando. Igual, así complementes con un tetero de fórmula o de tu leche, debes seguir ofreciendo tu seno al bebé a demanda. 

¿Y si estará comiendo bien? 
Es importante que repases cuales son las posturas adecuadas para amamantar (acá y acá puedes ver algunas), con el fin de asegurarse de que el bebé se agarra correctamente del pezón y succiona como es debido. Si esto está funcionando adecuadamente, para saber si nuestro bebé se está alimentando bien solo hay que chequear que:
  • moje más de 6 pañales al día de manera abundante.
  • haga popó de manera frecuente y sea de color amarillo mostaza con grumitos (apariencia de huevos revueltos). Es posible, y perfectamente normal, que muchos lactantes no hagan popó en varios días, ya que la leche materna produce muy poco residuo. Sin embrago, hay que estar muy pendientes de que esto no suponga para el ninguna incomodidad ni molestia, y que cuando vuelva a hacer no sea doloroso y la consistencia sea blanda.
  • aumente de peso y creca normalmente 
  • sea un bebé alerta y feliz
Como te sientes, importa
Pronto te vas a dar cuanta de que los bebés son muy perceptivos. Por lo tanto, nuestro estado de ánimo los afecta terriblemente. Por tal razón, hay que estar relajadas, tranquilas y descansadas. Si, si.. yo sé que suena muy fácil pero la realidad es que cuesta un poco ponerlo en práctica. Pero no es imposible. Recuerda que este periodo es primordial para que te compenetres con tu bebé, aprendas a conocerlo y establezcas, exitosamente la lactancia. Entonces es necesario que confíes en tus instintos, en ti y en tu bebé. Descansa cada vez que él duerma, sin importar que hora del día o de la noche sea. Dedícate a él y a ti, sin importar que la casa se caiga. Ya habrá tiempo para poner lavadoras y arreglar la sala. Este es su tiempo. Ya veraz que si te sientes tranquila, descansada y relajada, seguro las cosas van a fluir mucho mejor.

Las ayuditas
Existen muchos mitos urbanos sobre todo lo que una madre lactante debe tomar para aumentar su producción de leche. Es nuestro deber decir que TODOS estos consejos son solo mitos y realmente lo único que aumenta la producción de leche es el estímulo. ¿Recuerdas la ecuación? A más succión, más producción.  Eso si, es importante mantenerse bien hidratado (tomar solo agua estará bien) y alimentarse de manera saludable y balanceada. 

Bueno, y para terminar te quiero recomendar estos dos recurso que seguro serán de mucha ayuda para ti. El 1ero es esta Breve guía de ayuda para los primeros días de Lactancia Materna, que Anitza de la Liga de la Leche de Cancún y quien me colaboró amablemente para este post, me hizo llegar. El 2do es la página Alba Lactancia Maternaque dispone de una excelente información del tema, de manera clara y bien ordenada. 

Recuerda que TODAS las madres somos capaces de alimentar con leche materna, de manera exitosa, satisfactoria y placentera, a nuestros hijos. A veces nuestro mayor obstáculo esta en la mente, en nuestra falta de confianza y seguridad. Por eso, si a pesar de toda la información que revises las cosas no parecen ir del todo bien, busca ayuda, consulta a una asesora experta*, busca un grupo de apoyo a madres lactantes o a la Liga de la leche de tu ciudad. No te rindas, busca toda la ayuda que sea necesaria. Estoy segura que todo lo que hagas valdrá la pena. 

PD: Agradecimientos especiales a Anitza Quiñones y a Delia Carballo por su valioso apoyo y sinceros consejos cuando he necesito ayuda y para el desarrollo de esta entrada.

* Asesoras de lactancia en la red: 
1) Liga de la Leche de Cacun. Anitza Quiñonez. ligadelalechecancun@hotmail.com. @LLL_Cancun. Pagina en Facebook . 
2) Delia Carballo deliacarballo@gmail.com http://crianza.deliacarballo.com


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